Radiaciones ionizantes

Hoy en día, cuando oímos hablar de radiación, parecen que saltan todas las alarmas de nuestro cerebro y nos acordamos de los sucesos de Chernóbil o de las bombas atómicas sobre  Hiroshima y Nagasaki. Pero no todo lo que se pinta es malo, por eso vamos a intentar enseñar un poco más de información sobre este asunto que causa tanto miedo.

¿Qué es la radiación?

Es parte de nuestro día a día. La luz que recibimos del sol es el ejemplo más típico de radiación. En nuestro entorno existen otras formas de radiación, que no podemos ver, como son las que llegan del espacio exterior o las sustancias radiactivas que puede haber en un plátano, en el agua que bebemos o en nuestro organismo. Todas estas se conocen como radiaciones de fondo natural. También hay radiaciones artificiales creadas por el ser humano.

¿Por qué usamos radiación en medicina?

No hay duda de que el uso de radiaciones ionizantes en medicina tiene beneficios, estas son capaces de atravesar el cuerpo humano, producir ciertos efectos y con ello poder observar imágenes del interior de las personas. La forma más utiliza para diagnosticar enfermedades son los rayos X. También utilizamos radiación gamma para el tratamiento de enfermedades.

La radiación ionizante es una de las herramientas básicas de la medicina moderna, tanto para diagnostico como para terapia. No es posible imaginar a día de hoy una medicina sin radiación.

¿Cómo la cuantificamos?

Para medir los efectos de la radiación usamos una magnitud que se llama dosis de radiación. Se mide en sievert (Sv). En exploraciones de radiodiagnóstico, la dosis es tan pequeña que se expresa en milisievert (mSv). Una persona por el hecho de vivir en la tierra recibe 2,4 mSv anuales.

En el gráfico podemos ver como se distribuyen las dosis en función del sector.

¿Qué dosis recibimos en medicina?

La dosis media para fines de diagnóstico es 1 mSv aunque pueden alcanzarse dosis tan altas como 100 mSv. La radiación también se utiliza para el tratamiento del cáncer, alcanzándose niveles de dosis muchos más altos en este caso.

Prueba Dosis efectiva media (mSv) Equivale a estas radiografías de tórax Comparable con la radiación natural de fondo durante
 Placa de tórax 0,04 1 14 días
Mamografía 0,27 7 3 meses
Placa de abdomen 0,39 10 5 meses
TC cabeza 1,68 42 20 meses
TC tronco 12,99 325 12 años

¿Existen riesgos del uso de radiación en medicina? ¿Qué ocurre cuando abusamos de las pruebas médicas?

Sin duda existen algunos riesgos y la magnitud de éstos depende directamente de la dosis, a mayor cantidad de radiación, más altos son los riesgos. Las grandes ventajas de su uso conllevan inconvenientes tales como el desarrollo de un cáncer radioinducido. Sin embargo, con esto no queremos crear ningún miedo sino remarcar que su utilización es responsabilidad de los servicios de atención médica, los cuales han considerado que los beneficios de la realización de cierta prueba médica son mayores que los perjuicios y en ningún caso se debe instar a la realización de una exploración si el facultativo lo desaconseja.

Entre otros efectos podemos encontrar la radiodermitis cuando se recibe radiación focalizada en una zona o también la formación de cataratas.

La mayoría de los efectos nocivos para la salud de las radiaciones ionizantes se pueden clasificar en:

  • Efectos deterministas: se producen por el fallo celular tras dosis elevadas. Tienen un umbral de dosis. La gravedad del daño por encima del umbral aumenta con la dosis.
  • Efectos estocásticos: las células irradiadas se modifican en vez de morir, implicando por ejemplo el desarrollo del cáncer en los individuos expuestos. No hay evidencia de existencia de dosis umbral, es decir pueden aparecer a cualquier dosis. Pero si se reduce la dosis se reduce la probabilidad de aparición.

La meta en el manejo de la exposición a la radiación es minimizar el riesgo aparente sin sacrificar o limitar innecesariamente las ventajas en el diagnóstico y en la terapia. Hay que resaltar que si se usa radiación insuficiente para el diagnóstico produciría una imagen que no tendrá la suficiente información para diagnosticar y no administrar suficiente radiación en terapia puede conllevar que el cáncer no sea tratado adecuadamente. La mayor experiencia del sector médico y su uso adecuado trae consigo mayores beneficios, reduciendo al máximo los riesgos estimados.

¿Recibir radiación de una prueba médica puede poner en peligro a otras personas?

No importa cuánta dosis hayan recibido, una persona no se vuelve radiactivo ni emite radiación. Por lo que no presenta un riesgo de irradiación para su familia u otras personas.

Un caso especial son los procedimientos de medicina nuclear donde al paciente se le administra materiales radiactivos que emitirán durante un cierto periodo de tiempo. La cantidad inyectada, en general, es pequeña y no presenta un riesgo radiológico alto para sus familiares o público.  Existen casos como el tratamiento de cáncer de tiroides con yodo radiactivo donde el paciente es ingresado y dado de alta al cabo de días cuando la radiación que emite no supone ningún riesgo.


Víctor de la Llana Granja
Residente de radiofísica del Hospital Clínico Universitario de Valladolid

REFERENCIAS:

REVISADO: enero 2018

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