Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)

Aprovechando que 19 de mayo es el día internacional de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, vamos a dedicar este espacio a hablar de ella. Es posible que tengáis algún amigo o familiar afecto por esta enfermedad. Queremos contaros varios aspectos para que lleguéis a entenderla mejor.

¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal?

Hay 2 tipos de enfermedad inflamatoria intestinal. La que afecta a intestino delgado o cualquier otra parte del tubo digestivo es la que conocemos como enfermedad de Crohn. La que causa inflamación únicamente en intestino grueso es la colitis ulcerosa. Ambas son enfermedades crónicas, que cursan con brotes (periodos en que está activa la enfermedad) e interbrote. Suelen manifestarse en personas jóvenes, entre los 15-35 años. Cuando no están controladas o en el momento del brote, pueden ser incapacitantes. Sin embargo, es posible tenerlas bajo control y llevar una vida casi normal si hay una buena respuesta al tratamiento.

¿Por qué se produce?

No se sabe la causa exacta. Lo que sí que conocemos son algunos factores que hacen que una persona tenga mayor posibilidad de padecer la enfermedad. Dichos factores son:

  • Ser de raza blanca.
  • Vivir en países desarrollados.
  • Ciertos factores genéticos (se ha sugerido que familiares en primer grado de personas afectadas por la enfermedad, tienen un riesgo 4 a 20 veces mayor de presentarla que la población general).
  • El haberse operado de apendicitis protege de la enfermedad de Crohn.
  • El tabaquismo resulta ser protector para la colitis ulcerosa y sin embargo puede resultar causante de la enfermedad de Crohn.

Tipos de enfermedad inflamatoria intestinal

  • Colitis ulcerosa: afecta a la mucosa del colon. La inflamación es continua y uniforme. El colon a veces presenta hemorragias.  Los principales síntomas son diarreas a veces sanguinolentas y sangrado rectal. A menudo hay fiebre.
  • Enfermedad de Crohn: Se puede afectar cualquier porción del tubo digestivo (desde la boca hasta el ano). Por ello su sintomatología será más variada. Suele ser segmentaria, es decir, las porciones de intestino afectadas están separadas entre sí por zonas de intestino sano.

Los principales síntomas son fiebre, diarrea (normalmente sin sangre), dolor abdominal, y fatiga generalizada.

No debemos confundir estas enfermedades con el colon irritable, que tiene una prevalencia mucho mayor en la población. En el colon irritable, se alternan periodos de estreñimiento y periodos de diarrea. Puede dar dolor abdominal pero no asocia ninguna alteración orgánica, ni inflamación intestinal. Generalmente los cuadros de diarrea aparecen en épocas de estrés.

¿Qué síntomas puedo notar si tengo una enfermedad inflamatoria intestinal?

 Ambas son enfermedades crónicas, es decir, no se van a curar. No obstante, como expusimos anteriormente, cursan con brotes (momentos en que la enfermedad está activa) y periodos interbrote. Los síntomas aparecen durante los brotes. Los más frecuentes son:

  • Diarrea
  • Sangrado rectal (con o sin heces)
  • Dolor abdominal
  • Cansancio
  • Adelgazamiento
  • Falta de apetito
  • Fiebre

Los  síntomas extraintestinales, son fundamentalmente:

  • Artritis y dolor lumbar
  • Inflamación ocular
  • Aftas bucales
  • Úlceras en la piel
  • Alteraciones en el hígado

¿Qué me va a hacer mi médico si voy a su consulta con estos síntomas?

Lo primero de todo, te hará una serie de preguntas para valorar la sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal.

Después, te hará una exploración completa, haciendo más hincapié en la exploración abdominal. Si has tenido sangrados con las deposiciones, te hará una exploración rectal y un tacto rectal.

Te pedirá una analítica de sangre completa y un estudio de las heces. Si la sospecha de enfermedad inflamatoria se mantiene, te derivará para valoración por digestivo. Allí, posiblemente te hagan las siguientes pruebas:

  • Radiografía (tras la aplicación de un enema opaco o la ingestión de papilla de bario, según la zona que se quiera estudiar). Esta pondrá de manifiesto la extensión de las lesiones, las posibles estenosis (estrechamientos), pólipos, etc. Es muy reveladora para los enfermos de Crohn.
  • Endoscopia. Éste es el principal medio de diagnóstico, y ante cualquier sospecha, el médico pedirá que le realicen esta prueba. Consiste en la introducción en el tracto digestivo de un tubo de goma con una cámara que permite examinar el colon y otras partes del tubo digestivo si fuese necesario. Además, nos permite hacer biopsias para diagnosticar la enfermedad.

¿Hay algún método de screening para la detección precoz de la enfermedad inflamatoria intestinal?

No, no se puede prevenir ni hay métodos que permitan hacer un diagnóstico precoz. Si tienes síntomas, deberás acudir a tu médico para que lo valore.

¿Qué tratamiento tiene?

Vamos a hablar de 3 grupos de tratamiento para esta enfermedad:

  • Medidas generales, aplicables a todo enfermo
  • Tratamiento farmacológico
  • Tratamiento quirúrgico

Medidas generales:

  • La dieta debe de ser completa y equilibrada. No se ha identificado ningún componente de la dieta que sea nocivo ni que determine la aparición de un brote. Durante el brote, se aconseja una dieta sin lácteos y pobre en residuos. En periodos interbrote se ha visto que la dieta rica en fibra puede prevenir la aparición de brotes de colitis ulcerosa. Pinchando aquí podéis encontrar una dieta adecuada para el que padece una enfermedad inflamatoria intestinal http://www.fisterra.com/Salud/2dietas/colitis_ulcerosa.asp
  • Debido a la cantidad de diarreas, la malabsorción de nutrientes por el intestino afectado y otros problemas de estas enfermedades, pueden existir déficits nutricionales que requieran un programa dietético personal, combinando los alimentos que cada enfermo tolere mejor con los suplementos orales que necesite.
  • Los antidiarreicos suelen aliviar los síntomas.
  • Evitar el estrés y el exceso de trabajo. Es indispensable descansar y dormir lo suficiente, respetando las horas de sueño.
  • El enfermo de Crohn o de Colitis Ulcerosa nunca debe ingerir medicamentos que no le haya prescrito el médico, ni siquiera un analgésico. Hay muchos fármacos que pueden desestabilizar la flora intestinal, algo especialmente importante en un aparato digestivo tan sensible como el de un enfermo de este tipo.

Tratamiento farmacológico:

Debemos distinguir dos fases en el tratamiento con farmacológico: el tratamiento de los brotes y el tratamiento de mantenimiento.

En los periodos de brote, el tratamiento principal serán los corticoides. En la fase de mantenimiento, se usarán otros medicamentos, entre ellos los derivados del ácido salicílico, como la mesalazina.

Tratamiento quirúrgico

Cuando no hay buena respuesta al tratamiento médico o si aparecen algunas complicaciones derivadas de la enfermedad, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico. En el caso de la colitis ulcerosa, si se extirpa la zona afecta de intestino grueso, podemos acabar con la enfermedad. En el caso de la enfermedad de Crohn, las intervenciones han de ser más conservadoras porque puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo y pueden ser necesarias múltiples intervenciones.

Actualmente no existe cura para esta enfermedad pero los avances logran que cada vez estos enfermos tengan una enfermedad más controlada y una vida más normalizada.

Casi todas las personas que padecen de estas enfermedades pueden llevar una vida prácticamente normal, aunque pueden tener que ser hospitalizados en ciertos momentos y pueden necesitar tomar medicación. Entre una y otra exacerbación de la enfermedad, la mayoría se sienten bien y están relativamente libres de síntomas.

Asociaciones de pacientes

En España funciona ACCU, la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa, forma parte de la EFCCA, la Federación Europea de Asociaciones de Crohn y Colitis Ulcerosa:


Marta Cano Pazos

Médico de Familia, médico de área en Segovia

REFERENCIAS:

  1. Friedman S, Blumberg RS. Inflammatory bowel disease. En: Braunwald E, Fauci AS, Kasper DL (Ed). Harrison’s Principles of Internal Medicine, 15th ed. McGraw-Hill, New York, 2001.
  2. SANDS BE. Therapy of inflammatory bowel disease. Gastroenterology 2000; 118: 68-82
  3. ESTEVES-COMAS. Enfermedad inflamatoria intestinal. Capitulo 9. Ferrer grupo. 2002. Viguera Editores. España.

Revisado: mayo 2017

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