Alergia al látex

En las dos últimas décadas, la alergia al látex se ha convertido en una auténtica epidemia. Hay algunos grupos de la población con mayor riesgo de alergia al látex y es importante detectarla porque en algunos casos la reacción alérgica puede poner en riesgo la vida. Por ello vamos a hablar un poco de esta alergia, cómo detectarla y cómo prevenirla.

¿Qué es la alergia al látex?

El látex es una sustancia lechosa y fluida que se extrae del árbol tropical Hevea brasiliensis. Se emplea en la producción de caucho o goma.

La alergia al látex se debe a una respuesta alterada del sistema inmune por la cual, la persona que padece dicha sensibilidad reacciona de manera exagerada al contacto con las proteínas que aparecen en el látex.

Tipos de alergia al látex

Existen dos tipos de alergia al látex, la inmediata y la retardada.

La alergia inmediata se debe a que el sistema inmune de la persona con alergia al látex produce anticuerpos frente a las proteínas del látex natural. Al entrar en contacto con el látex, la reacción puede producirse de manera muy rápida e intensa. Los síntomas con que se manifiesta van desde muy leves a muy graves, llegando en ocasiones a poner en peligro la vida de la persona alérgica. La gravedad de la reacción inmediata depende del grado de sensibilidad de la persona y de la cantidad de alérgeno o proteína de látex con la que entre en contacto su cuerpo.

Los síntomas leves que pueden aparecer son hinchazón, enrojecimiento y picor en el área de contacto (manos, boca), erupciones, urticaria, lagrimeo, enrojecimiento ocular, irritación nasal y tos. Los síntomas más graves son hinchazón de la cara, edema conjuntival (se hinchan los ojos), asma (se escuchan sibilancias o “pitidos” al respirar, notas presión en el pecho, sientes ahogo), dificultad para tragar o hablar o urticaria generalizada. Frente a cualquiera de estos síntomas de gravedad, deberíamos acudir de manera urgente al centro de atención sanitaria más cercano porque podrían estar anunciando que va a darse un shock anafiláctico.

En la reacción retardada, los síntomas suelen deberse a la reacción frente a los aditivos químicos que se asocian al látex en la fabricación del caucho. Los síntomas suelen limitarse a manifestaciones locales en la piel que ha entrado en contacto con el caucho. Dichos síntomas suelen aparecer entre 6 y 48 horas después del contacto.

La reacción retardada es la más común de las alergias al látex. En muchos casos de alergia inmediata existen antecedentes de alergia retardada, ya sea a los aditivos del látex o bien a otros agentes de contacto.

¿Qué objetos contienen látex?

El látex es una sustancia muy frecuente en nuestro entorno. Aproximadamente 40.000 productos de uso cotidiano contienen látex. Los objetos más conocidos que contienen látex y los que causan más problemas son los guantes y los globos. El látex también se encuentra en juguetes, pelotas, chupetes y tetinas de biberón, en algunos tapones de botellas y frascos. Además está en las gomas elásticas, las suelas de zapatos y las ruedas de toda clase de vehículos. Otros elementos de uso frecuente que contienen látex con los adhesivos, pegamentos y las alfombrillas de ordenador. En cuanto a material deportivo que contiene látex destacamos los mangos de raquetas, manillares de bicicletas, gafas de nadar, gorros de baño, aletas, gafas y tubos de buceo. La inmensa mayoría de los preservativos y de los diafragmas son de látex.

Normalmente, las formas duras del caucho liberan menos alérgenos que los objetos de material elástico y de paredes finas. El mayor peligro de una reacción severa se produce cuando objetos de paredes finas y elásticas (guantes, globos, preservativos) entran en contacto con las mucosas corporales (nariz, ojos, vagina,pene, recto, boca), heridas y órganos internos.

¿Qué es el síndrome de látex-frutas?

Las personas alérgicas al látex pueden presentar reacciones alérgicas cruzadas tras ingerir determinadas frutas y vegetales. Estas reacciones cruzadas se deben a los alérgenos o proteínas de superficie comunes presentes en el látex y en algunas frutas o vegetales. Los anticuerpos, al detectar esos alérgenos en las frutas y verduras, responden ante esos alérgenos como si fueran látex.

Debido a esto, las personas sensibilizadas al látex pueden sufrir una reacción alérgica cuando coman plátano, kiwi, aguacate, castaña, frutas de la familia de las rosáceas (melocotón, albaricoque, manzana, pera o cereza) y hortalizas de la familia del tomate y la patata.

¿Quién puede desarrollar alergia al látex?

Cualquier persona que entre en contacto con el látex puede sensibilizarse, pero como ocurre con otras alergias. La aparición de alergia a látex depende por un lado de la predisposición individual a desarrollar alergias y por otro de la frecuencia, duración e intensidad del contacto con látex. Por ello, existen algunos grupos de la población con más riesgo de desarrollar alergia al látex:

  • Personas sometidas a múltiples cirugías y procedimientos médicos.
  • Personas atópicas, que son personas con más probabilidad de desarrollar alergias.
  • Personas que sufren otras alergias, especialmente a frutas como kiwi, plátano, castaña y aguacate.
  • Grupos profesionales que usan guantes de látex durante largos periodos (sanitarios, construcción, limpieza, manipuladores de alimentos).

¿Cuándo debo sospechar que soy alérgico al látex?

Si al entrar en contacto con algún artículo que contenga látex aparecen los síntomas citados previamente.

¿Qué me hará mi médico?

Te hará una serie de preguntas a cerca de los síntomas que has sufrido, cuándo te han ocurrido y tus antecedentes personales y familiares. Luego te hará una exploración general. Si sospecha que efectivamente podrías ser alérgico al látex, te derivará a un alergólogo.

¿Cómo se diagnostica la alergia al látex?

Cualquier sospecha de alergia al látex debe confirmarse a partir de la historia clínica referida, las pruebas cutáneas (habitualmente prick test) y la determinación de IgE específica al látex en sangre. En algunos casos es necesaria una prueba de exposición controlada.

¿Qué tratamiento me pondrán si tengo alergia al látex?

El mejor tratamiento es la prevención de las reacciones, para ello se recomienda:

  • Evitar el contacto con objetos de látex, principalmente guantes y globos.
  • Llevar siempre una medalla o pulsera que indique que eres alérgico al látex.
  • Advertir siempre de la alergia al látex antes de cualquier exploración, visita, prueba, cura médica o dental, intervención quirúrgica.
  • Debes tener siempre disponibles los medicamentos que te paute el alergólogo: antihistamínicos, corticoides y dispositivos autoinyectables de epinefrina que conviene que lleves consigo ante situaciones comprometidas, lugares nuevos, excursiones o viajes.
  • Al acudir a restaurantes, comedores o tiendas de alimentación, hay que asegurarse de que los alimentos no se manipulen con guantes de látex.
  • Si tocas un objeto de látex, debes evitar tocarte posteriormente los ojos, la boca u otras mucosas. Este tipo de contacto puede desatar una reacción importante.
  • La inhalación del “polvo” de los guantes o de los globos puede provocar una reacción alérgica.
  • Debes evitar las frutas que pueden dar reacciones cruzadas.
  • Deben evitarse en la casa los ficus, ponsetias y otras plantas que desprenden “leche” al estrujar sus hojas o rasgar el tallo. La similitud de este látex con el del caucho natural puede provocar reacciones.

Hoy en día existe ya una vacuna frente al látex comercializada en España. Además existen  diversos tratamientos farmacológicos para tratar las reacciones una vez que se producen. Pero el mejor tratamiento en la actualidad es la prevención.


Marta Cano Pazos
Médico de Familia, médico de área en Segovia

 

 

REFERENCIAS:

  • Latex Allergy: Where Are We Now and How Did We Get There? Kelly KJ1, Sussman G2 (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28888250>)
  • [LATEX ALLERGY SAFETY-MEASURES GUIDELINE 2013] Akasawa A (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26108751)
  • Management of a Patient With a Latex Allergy. Minami CA1, Barnard C2, Bilimoria KY1 (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28114556 )

 

Revisado: abril 2018

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