Síndrome de piernas inquietas

Doctor, no duermo bien desde hace varios años. Me despierto por la noche y me tengo que levantar de la cama porque tengo una sensación rara en las piernas que desaparece si me pongo a caminar por la habitación. ¿Qué me pasa?

Usted probablemente tenga un síndrome de piernas inquietas.

¿Qué es el síndrome de piernas inquietas?

Es un trastorno sensitivo-motor, caracterizado por la necesidad de mover las extremidades, generalmente las piernas, asociado o no a sensación desagradable tipo calambres, hormigueos. Se produce en reposo, sobre todo durante el atardecer o la noche y se calma con el movimiento. También se le conoce con el nombre de enfermedad de Wili-Ekbom.

¿Por qué se produce?

La causa no está del todo clara, parece que influyen 3 aspectos: alteración de la dopamina del sistema nervioso, déficit de hierro en el cerebro y un componente genético. Es frecuente que los pacientes con síndrome de piernas inquietas tengan familiares de primer grado con la misma enfermedad.

El 70% son de causa desconocida y el 30% restante secundarios a:

  • Déficit de hierro.
  • Embarazo.
  • Insuficiencia renal crónica.
  • Fármacos tipo antidepresivos, litio…

¿A quién afecta?

Es más frecuente en las mujeres (el doble de casos que en hombres) y en la raza blanca. Puede iniciarse a cualquier edad pero es más probable cuantos más años se tenga.

¿Cómo se diagnostica?

El médico podrá diagnosticarle de esta enfermedad si cumple 4 criterios:

  1. Deseo de movimiento urgente de las piernas, con o sin sensaciones desagradables
  2. Aparición durante el reposo, sueño o inactividad.
  3. Mejoría al caminar o con el movimiento de las piernas
  4. Empeoramiento al atardecer o durante la noche.

Además, le realizará un test para valorar la severidad del cuadro y le explorará para descartar otras patologías similares. Le podrá pedir algunas pruebas complementarias para saber si es primario o secundario. Por ejemplo, un test de embarazo para ver si está embarazada, una analítica para ver cómo está el riñón y los niveles de hierro, una prueba de sueño o, incluso, una valoración de la conducción nerviosa. En casos necesarios se realizará una consulta a neurología.

¿A qué otras enfermedades se puede parecer?

Tienen síntomas parecidos la insuficiencia venosa, lumbalgia, neuropatía periférica, claudicación neurógena, acatisia, arteriopatía periférica, calambres nocturnos, parestesias posicionales .

¿Cuál es su tratamiento?

Si se conoce la causa, se intentará resolver.

  • Si hay un déficit de hierro, se le recomendará tomar hierro.
  • Si está embarazada, probablemente desaparezca tras el parto.
  • Si hay una insuficiencia renal crónica, se puede valorar trasplante.
  • Si se le atribuye a algún fármaco, se intentará retirar si no es estrictamente necesario o cambiar por otro.

En caso de que no se conozca el desencadenante, se recurrirá a fármacos del tipo agonistas dopaminérgicos pero solo si produce una afectación considerable de la calidad de vida.

En los casos más leves, son aconsejables medidas higiénico-dietéticas como: ejercicio moderado durante el día, tener una adecuada higiene del sueño, realizar una actividad relajante antes de dormir así como ejercicios de estiramiento de piernas o actividades mentales como crucigramas.


Sara Leticia de la Fuente Ballesteros
Médico residente, MFyC, Centro de Salud Arturo Eyries, Valladolid

REFERENCIAS:

  • Martínez JM, Moreno PJ. A propósito de un caso. Síndrome de las piernas inquietas. AMF 2010;6(1):18-26
  • Castiñeira C, Costa C. “Guía clínica Síndrome de Piernas Inquietas”. Fisterra. Elsevier Actualización octubre 2014
  • UptoDate

Revisado: octubre 2017

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