Bruxismo

eyrieSalud   1 noviembre, 2017   No hay comentarios en Bruxismo

En esta ocasión nos lanzamos a hablar del bruxismo. Se trata de uno de los desórdenes funcionales de mayor prevalencia que afectan a  nuestra salud bucal. Existe un gran infradiagnóstico, posiblemente porque no pensamos en ello cuando lo padecemos y no acudimos a nuestro dentista para poner solución. Queremos con este post qué toméis conciencia de qué es el bruxismo dado que a la larga las consecuencias sobre nuestra articulación témporomandibular y nuestras piezas dentarias puede ser nefasta.

¿Qué es el bruxismo?

Es un hábito involuntario que consiste en apretar o rechinar las estructuras dentales sin ningún propósito funcional como puede ser masticar un alimento. En ocasiones dicho hábito se hace de forma totalmente inconsciente e involuntaria. Otras veces se trata de un acto voluntario.

La fuerza ejercida por los músculos durante el bruxismo es un 66% mayor que la ejercida en la masticación.

¿Cuáles son las causas del bruxismo?

No se sabe con exactitud a qué se debe. Es un trastorno complejo y multifactorial. A menudo se relaciona con el estrés emocional, con problemas  de oclusión dental o una combinación de ambas.

Por lo tanto, podríamos decir que su principal causa es la psicológica, seguida de la física. También influyen, aunque en menor medida factores hereditarios, genética, y factores ambientales

Dentro de las causas psicológicas incluimos aquellos trastornos o alteraciones que pueden desencadenar tensión emocional o estrés. En cuanto a las causas físicas destacamos las siguientes causas:

  • Dolor de cabeza
  • Dolor de oídos
  • Erupción dentaria
  • Interferencias oclusales: alteraciones a nivel dentario
  • Asma
  • Rinitis

Si buscamos, podemos encontrar en la bibliografía su posible relación con déficits nutricionales, parásitos intestinales o alergias. Pero de esto encontramos menos evidencia.

¿A quién puede afectar?

 Afecta a niños y adultos por igual. En niños, la edad más frecuente de aparición es entre los 3 y 4 años. Disminuye a partir de  los 6 años, coincidiendo con la erupción de los molares permanentes. En adultos suele aparecer hacia los 17-20 años.

Tiene incidencia semejante en ambos sexos, aunque existe una ligera tendencia en el sexo masculino.

¿Existen diferentes tipos de bruxismo?

La respuesta es sí. Existen diversas clasificaciones del bruxismo según autores, la más completa seria la siguiente:

En función del momento del día en que se establece el bruxismo:

  • Bruxismo de la vigilia o diurno: puede ser consciente o inconsciente. Suele apretar más los dientes durante el día.
  • Bruxismo del sueño o nocturno: es inconsciente. Puede ser ambos tipos (rechinar o apretar).
  • Mixto: aparece tanto durante las horas del día como durante las horas de la noche.

Según el tipo de actividad motora mandibular:

  • Bruxismo céntrico o tónico: Apretando de forma mantenida y contracciones tónicas musculares.
  • Bruxismo excéntrico o fásico: con rechinamiento de los dientes por movimiento mandibular.
  • Mixto: Hay tanto rechinamiento como apretamiento.

Según exista o no causa aparente:

  • Bruxismo primario: sin causa aparente
  • Bruxismo secundario: con una causa aparente objetivable. En muchas ocasiones, detectada y eliminada la causa, puede desaparecer. Por ejemplo, cuando la causa es la ansiedad y tratamos la ansiedad.

 ¿Qué consecuencias tiene?

La aparición de sintomatología clínica en bruxistas depende de la frecuencia, duración e intensidad de las fuerzas ejercidas sobre el sistema masticatorio, así como de la capacidad del mismo para adaptarse. Pueden encontrarse patologías derivadas del bruxismo a varios niveles:

  • A nivel dentario: desgaste anormal de los dientes. El desgaste mantenido en el tiempo puede dar lugar a otras alteraciones, como la pérdida de la eficacia masticatoria. Las cargas excesivas, unidas al desgaste dental, pueden también llegar a producir fracturas o fracaso de tratamientos como implantes.
  • A nivel muscular: dolor, contracciones e hipertrofia de los músculos de la masticación.
  • A nivel periodontal: inflamación de las encías, hipermovilidad dental o recesiones.
  • A nivel articular: artrosis de la articulación témporomandibular.
  • Otros: dolor de cabeza, cuello y oído u otros.

Diagnóstico

Los criterios diagnósticos para etiquetar a una persona de bruxista no están del todo claros. Utilizaremos un diagnóstico clínico y en algunas ocaciones, podemos necesitar pruebas complementarias.

El diagnóstico clínico lo haremos por la presencia de las alteraciones previamente mencionadas, ruidos dentales nocturnos revelados por otra persona que duerma contigo, dolores faciales musculares o por la existencia de otra patología que pueda cursar con bruxismo.

Cómo pruebas complementarias podrían pedirte una polisomnografia, ecografía, registro de fuerzas o alguna otra prueba que, según el caso, sea necesaria.

¿Existe un tratamiento?

 Cuando esta instaurado el desgaste dental y/o existe patología asociada, se puede abordar el tratamiento de diferentes formas.

Lo primero es modificar el hábito. Es necesaria la motivación y participación activa de la persona con bruxismo para llevarlo a cabo. Se trata de evitar situaciones de estrés y fomentar las que generen relajación.

Cuando el desgaste dental no es muy llamativo y cursa con ligero dolor muscular, es una buena opción hacer ejercicios de fisioterapia. Te explicamos cómo puedes hacerlos:

  1. Masaje circular encima del ángulo mandibular durante 1minuto.
  2. Suave presión con un dedo por debajo del pómulo 1minuto.
  3. Masaje por debajo de la sien, ligeramente por encima del hueso del pómulo durante 1minuto
  4. Colocando los dedos índices sobre los molare inferiores realizar una contracción suave de 3 a 5 segundos intentando cerrar la boca mientras los índices resisten la contracción. Cuando cesa la contracción, con los índices se empuja suavemente el maxilar inferior hacia abajo.

En casos en que el desgaste está ya muy avanzado, se pueden usar férulas. Las férulas de relajación muscular son dispositivos de acrílico que se colocan sobre las arcadas dentales para reducir la actividad parafuncional que se está llevando a cabo durante el bruxismo.

En caso de asociar el bruxismo con ansiedad pueden necesitarse fármacos. El tratamiento oclusal consiste restituir una buena oclusión, eliminando posibles interferencias.

Por último, hay que destacar las técnicas de biofeedback, que consisten en un registro de la actividad muscular para que el que es bruxista aprenda a controlar la tensión muscular.

En el caso de bruxismo infantil, ésta suele ser una patología pasajera, por lo que no suele necesitar tratamiento, salvo que exista mucho desgaste u otras patologías asociadas. En el caso de adultos, cuando las lesiones dentales son mínimas, debemos centrarnos en la prevención pero no es necesario un tratamiento.

 ¿Cómo puedo prevenirlo?

Al tratarse de un hábito involuntario y multifactorial, es difícil establecer medidas que ayuden a prevenir la aparición de bruxismo. Como hemos explicado antes, las causas psicológicas son las más influyentes en su aparición, por lo que controlarlas es la mejor prevención posible. Te dejamos aquí algunos consejos:

  • Practicar deportes que nos ayuden a liberar ese estrés.
  • Evitar el consumo de café y otros excitantes.
  • Intentar tener momentos de descanso y relax entre las actividades más estresantes del día a día.
  • Buscar la manera de relajarse antes de dormir, escuchando música tranquila por ejemplo.

En el caso de bruxismo infantil, te recomendamos:

  • Disminuir la actividad física y mental antes de dormir
  • Evitar conductas parafuncionales como morderse las uñas, los labios…
  • Evitar ejercicios extenuantes y videojuegos violentos
  • Evitar quedarse dormido con la televisión encendida
  • Usar técnicas relajantes, como por ejemplo leer cuentos o bañar al niño por la noche

 

El mejor tratamiento es siempre una buena prevención


Luana Simón Ruíz
Licenciado en Odontología

 

REFERENCIAS:

  •  Bruxismo: Teoría y Práctica. Daniel A.Paesani ISBN: 978-84-89873-50-6 NºEdición: 1/2012
  • Gaceta dental
  • Jiménez-Silva A,Peña-Durán C, Tobar-Reyes J, Frugone-Zambra R. Sleep and awake bruxism in adults and its relationship with temporomandibular disorders: A systematic review from 2003 to 2014. Acta Odontol Scand. 2017 Jan;75(1):36-58.

 

Revisado: septiembre 2017

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