Fármacos para dejar de fumar

Hay veces que uno puede dejar de fumar sin más ayuda que su fuerza de voluntad. Sin embargo, cuando el grado de dependencia física del tabaco es muy alto, puede ser necesario usar algún fármaco para asegurar el éxito del abandono del tabaco.

En el mercado hay muchos fármacos con este fin. Vamos a explicar cuáles hay y cómo funcionan para que podáis usar el que más se adapte a vuestra situación. En la embarazada en mejor no usar ningún fármaco.

Terapia sustitutiva con nicotina

Esta terapia consiste en administrar nicotina pura por una vía diferente al consumo de cigarrillos, en cantidad suficiente para paliar los síntomas del síndrome de abstinencia pero insuficiente para crear dependencia.  Con esta terapia tratamos de mitigar al máximo los síntomas de la abstinencia y facilitar el proceso de deshabituación.

Puede ser útil para cualquier fumador. Lo más importante es que sepas que si estás en tratamiento con terapia sustitutiva con nicotina, no debes fumar. Ni siquiera horas después de haberte quitado el parche.

Dentro de esta terapia podemos encontrarnos los parches, chicles y comprimidos. Vamos a ver las diferencias para saber por cual decantarnos.

Todos estos fármacos los venden sin receta pero lo ideal es que vayas a tu médico, que sea él quien te controle el uso y te aconseje cómo manejarlos.

La principal causa de fracaso con estos métodos, es no hacer bien el tratamiento. Ya sea por no cumplir los tiempos de tratamiento o bien por tomar menos dosis de la que uno necesita.

Parches: son los más fáciles de utilizar. Hay que ponerlos al levantarse y quitárselos al irse a dormir (16h). Para la gente que fuma más, puede usarse el parche de 24 horas pero tiene más efectos secundarios y puede alterar el sueño. Puedes ponerlo en tronco, cadera o brazos pero siempre sobre la piel limpia, seca y sin vello.

El único efecto secundario de los parches es una leve irritación local. Por eso es conveniente ir rotando el sitio cada día. Si es muy molesto o va a más, debes consultar a tu médico. A veces cambiando de marca se soluciona el problema.

La dosis que necesitas se calcula en función de los cigarrillos que fumes al día.

Chicles de nicotina: El chicle de nicotina es una forma de reemplazo de acción rápida. La nicotina se absorbe a través de la mucosa de la boca. Está disponible en concentraciones de 2 mg y 4 mg.

Hay que mascar el chicle lentamente hasta que notes un sabor a pimienta o sientas un cosquilleo. Entonces, debes mantenerlo a un lado de la boca hasta que ya no sientas el sabor a pimienta. Mastica de nuevo para que el sabor a pimienta se vuelva a sentir, y mantenlo a un lado de la boca nuevamente. Repite este proceso durante 20-30 minutos. No debes consumir alimentos ni bebidas al menos 15 minutos antes, ni durante el uso del chicle porque esto podría interferir la absorción de la nicotina.

Para decidir con qué dosis empezar, debes pensar si consumes más de 20 cigarrillos al día, si el primer cigarrillo lo fumas dentro de la primera media horas tras despertarte o si tienes problemas para no fumar en sitios donde no se puede fumar (cine, aeropuerto, hospital…). En cualquiera de esos casos es probable que requieras de inicio la dosis de 4mg.  Si no fuera así, deberías empezar con la dosis de 2 mg.

Los chicles se pueden utilizar junto con un parche de nicotina con el fin de aumentar la eficacia. El chicle se puede usar cuando sea necesario o en un horario fijo durante el día. Parece que da mejores resultados con un horario fijo.

Los efectos secundarios más frecuentes de los chicles de nicotina son mal sabor, irritación de la garganta, llagas en la boca, hipo, náuseas, molestia mandibulares y palpitaciones.

Comprimidos de nicotina: No necesitan receta. Al igual que los chicles, vienen en dos concentraciones (2 mg y 4mg). El cálculo de la dosis con la que uno debe empezar, se hace igual que con los chicles.

Para hacer un uso correcto no deberás consumir alimentos ni bebidas desde al menos, 15 minutos antes de usar una pastilla, ni mientras la usas. No debes usar dos pastillas a la vez, ni muy seguidas una de otra. Deberás mantener la pastilla en la boca durante 20-30 minutos hasta que se disuelva, sin morderla, ni masticarla. No debes usar más de 5 pastillas en 6 horas y no debes consumir más de 20 pastillas al día.

Como efectos secundarios puedes notar ligera irritación de garganta, aumento de la salivación o trastornos ligeros de la digestión.

BUPROPION

El bupropion es un antidepresivo. Se necesita receta médica. Entra por la seguridad social por lo que al estar financiado, el coste del tratamiento no va a ser muy alto. Se debe utilizar en fumadores que han decidido dejar de fumar y tienen una dependencia muy alta a la nicotina, en aquellos fumadores que tienen contraindicada la terapia sustitutiva con nicotina o han fracasado en el abandono del tabaco con ella y en fumadores que asocian una depresión.

El bupropion aumenta los niveles de noradrenalina y la dopamina. Además, disminuye las ganas de fumar. Limita también el aumento de peso que sobreviene frecuentemente al dejar el tabaco.

Tu médico te explicará cómo debes tomarlo, hay que completar 9 semanas de tratamiento. En caso de que notes algún efecto secundario, deberías coméntarselo. Podrás fumar la primera semana de abandono, a partir de la segunda deberás abandonar el tabaco definitivamente.

VARENICLINA

La vareniclina es un medicamento específico para dejar de fumar. Tiene el inconveniente de que no está financiado y el tratamiento completo, de 12 semanas cuesta aproximadamente 300 €. Sin embargo, es el método más eficaz para dejar de fumar en fumadores con una dependencia alta.

La vareniclina se une a los receptores de nicotina en el cerebro. Al ocupar los receptores, impide que cuando la nicotina llegue al cerebro pueda unirse a ellos. Así, al llegar la nicotina al cerebro no se libera dopamina y no se genera sensación de placer al fumar. De esta forma dejas de asociar el placer con fumar.

Para que sea efectivo deben cumplirse las 12 semanas de tratamiento. Debe iniciarse el tratamiento una semana antes de la fecha seleccionada para dejar de fumar dado que la primera semana puedes fumar.

Como veis, existen muchas opciones para conseguir dejar de fumar, pero la más potente sigue siendo la fuerza de voluntad.


Marta Cano Pazos

Médico de Familia, médico de área en Segovia

REFERENCIAS:

Revisado: julio 2017

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