Corte de digestión

Estamos en una época del año en que debemos tener mucho cuidado con las piscinas. El corte de digestión es uno de los riesgos del que nos advierten ya desde pequeños nuestros padres y abuelos. Nos suelen decir que esperemos 2 horas a bañarnos para hacer la disgestión, no se nos vaya a producir un corte de digestión. ¿Es real esta advertencia?, ¿qué es eso del corte de digestión?, ¿cuándo debemos alarmarnos?

Con este post pretendemos dar respuesta a todas estas preguntas.

¿Existe realmente el corte de digestión?

 La respuesta es no. Cuando nos metemos en el agua y estamos haciendo la digestión, no se produce un corte de digestión. La digestión sigue su curso, aunque puede enlentecerse.

Lo que realmente puede ocurrir en un reflejo de hidrocución por la diferencia de temperatura. Este se puede ver agravado por el reflejo de inmersión, apareciendo una parada cardiorrespiratoria. La digestión influye en este proceso porque deprime el sistema nervioso central y puede dificultar los mecanismos de adaptación al cambio de temperatura, haciendo también más extremo el reflejo de hidrocución.

¿Qué reflejo es el responsable de la hidrocución ?

Cuando nos metemos de golpe en agua fría, se puede dar la hidrocución, es decir, un shock termodiferencial debido a la diferencia brusca de temperaturas. Consiste en un shock primario o reflejo por la acción directa del agua fría sobre la superficie corporal que causa una vasodilatación brusca de las vísceras en nuestro organismo, acompañado de una disminucion del retorno venoso, taquicardia, disminución de oxígeno que llega al cerebro y pérdida total o parcial de conocimiento. Si estando en el agua perdemos el conocimiento y nadie nos saca del agua, nos ahogaremos.

¿En qué consiste el reflejo de inmersión?

Este reflejo es un remamente evolutivo que tenemos los mamíferos y nos permite aguantar más tiempo debajo del agua. Cuando nuestra cara entra en contacto con el agua fría, unos receptores que tenemos en la nariz activan este reflejo a través del nervio vago. Esto provoca el cierre inmediato de la vía aérea y otros cambios para optimizar el consumo del oxígeno del cuerpo. Aparecerá bradicardia, de esa manera el corazón necesitará menos oxígeno y el oxígeno permanecerá más tiempo en los tejidos. Se producirá vasoconstricción periférica, para dirigir toda la sangre a órganos vitales asegurando oxígeno al cerebro y evitando la pérdida de calor corporal por la piel. El bazo se contraerá por lo que habrá más sangre para transportar oxígeno.

La diferencia de temperatura entre el agua y la persona hace que el reflejo de inmersión sea más acentuado.

¿Existe algún factor de riesgo?

 Temperatura del agua inferior a 18ºC, largas exposiciones al sol antes del baño, una temperatura corporal elevada o ejercicio físico intenso previo al baño, ya que aumentarán la diferencia térmica entre el agua y nuestro cuerpo. 

  • Ingesta de psicofármacos ya que enlentecen los reflejos.
  • Traumatismos previos al baño.
  • Comidas copiosas previas al baño.
  • Ingesta de alcohol, que aumenta la temperatura corporal y deprime el sistema nervioso central por lo que aumenta la diferencia térmica y además nuestro sistema nervioso no responde igual.
  • Edad avanzada, que soprta peor los cambios tan bruscos y su corazón no responde igual.

¿Qué síntomas deben alertarme de una posible hidrocución?

 Es importante detectar los síntomas de manera precoz y salir del agua porque podemos perder el conocimiento y ahogarnos.

Estos síntomas son: dolor de cabeza, palidez, naúseas, escalofríos, cansancio intenso brusco, calambres, vértigos, dolores abdominales, temblores, zumbido de oídos y visión borrosa.

En los casos más severos, puede haber un reflejo extremo que cause una arritmia o una paradacardiorrespiratoria.

¿Qué debo hacer para evitar la hidrocución?

 Lo primero es evitar todos los factores de riesgos expuestos anteriomente. La entrada al agua deberá hacerse de manera progresiva, sobretodo cuando entremos en aguas muy frías. De esta manera, nuestro cuerpo va disminuyendo poco a poco su temperatura hasata aproximarse un poco más a la del agua en la que nos vayamos a meter. Una manera es meter los pies e ir mojando la nuca, las muñecas y el abdomen. Después, vamos entrando poco a poco al agua.

Si hemos realizado un ejercicio intenso, debemos esperar un rato antes de meternos al agua.

Entonces, ¿Puedo bañarme después de comer?

 Depende. Ya hemos explicado que la digestión puede dificultar nuestra adaptación al cambio de temperatura y agravar el reflejo de hidrocución. Por ello, debemos tener en cuenta lo que hemos comido para meternos al agua con más o menos precaución.

Si hemos comido un cocido o una fabada, la digestión será mucho más lenta y tendremos que esperar más horas para meternos al agua. Si hemos tomado algo más ligero, como una ensalada que se dijiere mucho más rápido, el tiempo de espera podría ser menor.

¿Qué hago si me ocurre una hidrocución?

En cuanto notes el más mínimo síntomas de los que te hemos explicado, sal del agua. Si te encuentras mal, busca a un socorrista o acude al centro de atención sanitaria más cercano.

En el caso de que la víctima no seas tú sino que presencies que alguien pierde el conocimiento en el agua, hay que sacarla cuanto antes, avisar al 112 e iniciar las maniobras de reanimación cardiopumonar si fueran necesarias. Si no sabes llevarlas a cabo, pide ayuda.


Marta Cano Pazos
Médico de Familia, médico de área en Segovia

REFERENCIAS:

Revisado: agosto 2017

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