Quemaduras solares

Una exposición solar sin protección adecuada puede producir graves quemaduras solares sobre la piel. Hoy hablaremos sobre cómo debemos prevenirlas y cómo actuar en caso de padecerlas.

¿Qué efectos pueden producir una exposición solar aguda?

La mayor parte de los efectos que se producen son debidos a la adaptación de la piel frente a la exposición a la radiación UV. Estos efectos son el propio bronceado que aparece a los pocos días y otro menos evidente es el engrosamiento de las capas más externas de la piel, que atenúan la penetración de la radiación UV a las capas más profundas. Ambos efectos son señal de que la piel ha sufrido daños.

El efecto agudo más conocido de la exposición excesiva a la radiación UV es el eritema, el familiar enrojecimiento de la piel que se conoce como quemadura solar.

¿Qué efectos pueden producir una exposición solar continuada?

 La exposición crónica a la radiación UV ocasiona también varios cambios de tipo degenerativo en las células, el tejido fibroso y los vasos sanguíneos de la piel, como las pecas y nevus (zonas pigmentadas de la piel), y los lentigos (pigmentación parda difusa). La radiación UV acelera el envejecimiento de la piel y la pérdida gradual de su elasticidad produce arrugas y una piel seca y áspera.

 ¿Qué clínica se presenta en caso de aparecer quemadura solar?

 Las quemaduras por el sol cursan con enrojecimiento de la piel, inflamación y dolor de la zona expuesta. Si la quemadura es más importante, debido a que la piel es más sensible, o la exposición ha sido mucho más intensa, se pueden formar ampollas, y éstas podrían infectarse si no se curan bien y provocar lesiones y marcas en la piel irreversibles.

¿Cuánto dura el proceso?

El tiempo de eritema y la capacidad de adaptación a la exposición a la radiación UV varían mucho de unas personas a otras, dependiendo de su tipo de piel.

 ¿Existen factores que aumenten el riesgo de quemadura solar?

Algunos de los factores relacionados con la posible evolución de una quemadura solar pueden ser

  • La edad, presentan una elevada susceptibilidad a sufrir quemaduras solares los niños menores de 3 años
  • Embarazo
  • Afecciones cardiovascular
  • Edades avanzadas

 ¿Qué hay que hacer en caso de quemadura solar?

 El tratamiento de las quemaduras solares debe ir dirigido principalmente a impedir la extensión de las lesiones, aliviar el dolor, prevenir las infecciones y la deshidratación cutánea, mediante la reposición hidroelectrolítica oral o sistémica, proteger del aire y favorecer la epitelización. Es necesario tratarlas como heridas.

  • Darse un baño o aplicar compresas de agua fría, nunca hielo ya que produciría una intensa vasoconstricción que podría agravar aún más la lesión.
  • Lavarse suavemente con una solución jabonosa y aclarar abundantemente con agua con el fin de eliminar cualquier partícula adherida a la piel agredida, la cual podría representar un foco de infección.
  • Evitar el contacto con sustancias irritantes (benzocaína, alcohol) y vasodilatadoras.
  • Evitar el contacto con la radiación ultravioleta.
  • Evitar el contacto con agentes que dificulten la transpiración (sustancias oleosas: pomadas o ungüentos).
  • Tratamiento tópico (si no hay ampollas) con corticoides o emulsiones calmantes (aloe vera).
  • Hidratación abundante tanto oral (beber muchos liquidos) como de la piel.
  • Si hay ampollas evitar tratamientos oclusivos.
  • No abrir las ampollas (riesgo de infección). Si fuera necesario abrirlas sería conveniente realizar una punción con aguja estéril, aplicar antiséptico y apósito estéril impregnado en pomada cicatrizante (centella asiática) y pomada triantibiótica (bacitracina, neomicina y polimixina B).
  • Para tratar el dolor se pueden utilizar AINEs (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol).

 ¿Cómo puedo prevenir las quemaduras solares?

Es necesario saber algunas cosas que nos van a ayudar a ser más precavidos a la hora de tomar el sol:

  • Aunque la piel esté bronceada hay que seguir protegiéndola. De hecho bronceado natural tiene una capacidad de protección pequeña frente al UVB y ninguna frente a los efectos de las radiaciones UVA.
  • Un fotoprotector con un índice de protección elevado no impide broncearse, de hecho protege de las quemaduras y permite que el bronceado se mantenga más tiempo.
  • La arena, nieve y agua reflejan las radiaciones solares y pueden incidir en una persona que no esté expuesta directamente al sol.
  • La polución y los días nublados no nos protegen de las radiaciones ya que éstas atraviesan en un 90% las nubes.
  • Las radiaciones ultravioletas penetran varios metros el agua; mientras que los vidrios de las ventanas filtran, generalmente, las radiaciones UVB únicamente.
  • El fin de un protector solar no es aumentar las horas de exposición solar. La protección adecuada permite una exposición razonable y adquirir un bronceado sin riesgos.

María Hernández Carrasco
Médico residente, MFyC, C.S. Arturo Eyries, Valladolid

 

REFERENCIAS:

  • Bernabéu A. La necesaria fotoprotección. Offarm Mayo 2007; 26(5):51-56.
  • Recomendación de la Comision de 22 de Septiembre de 2006 relativa a la eficacia de los productos de protección solar y a las declaraciones sobre los mismos. Diario Oficial de la unión Europea. L. 265/39. (26 de Septiembre de 2006)
  • Esteva E. Fotoprotección. Offarm Mayo 2004; 23(5):70-76.
  • MA, Nghiem OP, Fitzpatrick TB. Efectos agudos y crónicos de la exposición al sol. En: Freedberg IM, Eisen AZ, editores. Dermatología en medicina general. 5ª ed. Buenos Aires Panamericana; 2001. P. 1686-996.

Revisado: junio 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *