La espirometría

espirometria

 

La espirometría es una prueba básica para el estudio de la función pulmonar cuya realización es necesaria en el estudio y seguimiento de las enfermedades respiratorias. Sirve para medir la magnitud de los volúmenes pulmonares y la rapidez con que éstos pueden ser movilizados (flujos aéreos).

La espirometría es un procedimiento en teoría fácil de hacer pero en la práctica difícil de realizar correctamente. Sólo si se cumplen de forma rigurosa una serie de requisitos técnicos de calidad, será posible disponer de una espirometría válida que resulte útil en la práctica médica. Es muy importante que haya una gran colaboración por parte del paciente y una formación previa del técnico (normalmente enfermera/o).

INDICACIONES DE LA ESPIROMETRÍA

  1. Diagnósticas
  • Evaluación de síntomas o signos respiratorios
  • Medición del efecto de la enfermedad sobre la función pulmonar.
  • Cribado de sujetos en riesgo de enfermedad pulmonar, principalmente:
  • Fumadores de más de 35 años y al menos 10 paquetes-año
  • Persistencia de síntomas respiratorios, incluyendo disnea, tos, expectoración, sibilancias o dolor torácico
  • Exposición laboral u ocupacional a sustancias tóxicas que causan afectación respiratoria
  • Evaluación del riesgo de procedimientos quirúrgicos, especialmente torácicos o abdominales altos
  • Estimación de gravedad y pronóstico en enfermedades respiratorias o de otros órganos que afecten a la función respiratoria
  • Valoración del estado de salud antes del inicio de programas de actividad física intensa
  • Examen físico rutinario

  2. Monitorización

  • Evaluación del efecto de intervenciones terapéuticas
  • Monitorizar el curso de enfermedades que afecten a la función pulmonar
  • Monitorizar a personas expuestas a sustancias potencialmente tóxicas para los pulmones, incluyendo fármacos
  • Evaluación del deterioro/discapacidad
  • Programas de rehabilitación
  • Evaluación de disfunción por seguro médico y valoraciones legales (seguridad social, peritajes, etc.)

  3. Salud pública, estudios epidemiológicos…

 

CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS O RELATIVAS PARA REALIZAR UNA ESPIROMETRIA

Si padece alguna de éstas, o sabe que se va a encontrar en estas situaciones para cuando está citado, avise al personal sanitario:

  • Neumotórax activo o reciente.
  • Angina de pecho o infarto agudo de miocardio recientes.
  • Desprendimiento de retina o cirugía de los ojos recientes.
  • Aneurisma torácico, abdominal o cerebral conocidos.
  • Trombosis pulmonar, y qué tratamiento está llevando a cabo.
  • Situaciones en las que esté indicado el reposo absoluto: fractura vertebral, amenaza de aborto, tras realización de amniocentesis, etc.
  • Cirugía reciente de cualquier tipo, Traqueotomía.
  • Parálisis facial.
  • Sangrado a través de encías, boca, garganta, etc.
  • Vértigo.
  • Gripe, catarro y otras infecciones respiratorias.

INSTRUCCIONES PREVIAS

 Deberá acudir:

  • Con ropa ligera que no le apriete, evitando cosas como corbatas o fajas, con el fin de que sus pulmones puedan moverse con naturalidad.
  • Si tiene prótesis dental, comuníquelo antes de realizar la prueba.
  • Venga con tiempo para estar en reposo unos 15 minutos antes de realizarla.

 Se recomienda evitar antes de una espirometría:

  • Ejercicio vigoroso: evitar al menos 30 minutos antes.
  • Fumar: evitar al menos una hora antes.
  • Comida abundante:evitar al menos 2 horas antes (no es necesario acudir en ayunas).
  • Café y té:evitar al menos 4 horas antes.
  • Alcohol, somníferos y tranquilizantes:evitar al menos 4 horas antes.
  • Medicamentos: Consulte a su médico. Él le explicará si debe dejar su medicación antes de la prueba, y en caso de que sea así, con qué antelación.

¿EN QUÉ CONSISTE LA PRUEBA?

 Al presentarse en el laboratorio, deberá llevar un volante con las pruebas requeridas.

Le medirán descalzo y con la espalda apoyada en el tallímetro, le pesarán con ropa ligera, y se le preguntará su fecha de nacimiento para calcular la edad en el día en que se realiza la prueba (puede venir pesado y medido de casa la misma mañana de la prueba).

Para la realización de la prueba será necesario que se siente erguido, sin cruzar las piernas y sin ropa ajustada. Durante la maniobra la espalda estará apoyada en el respaldo, vigilando que no se incline hacia delante durante su realización. No es necesario retirar la dentadura postiza, salvo que dificulte la realización de las maniobras.

La espirometría consiste en que usted sople a través de una máquina para estudiar si sus pulmones funcionan correctamente. Tendrá que soplar todo lo fuerte y rápido que pueda, y durante todo el tiempo que pueda, hasta quedar sin aire en el pecho. El soplido deberá ser fuerte, rápido y mantenido en el tiempo. Cualquier otra maniobra (soplido débil, corto o con tos entre medias) no será útil, y habrá que repetirla.

Es preciso que colabore activamente durante la prueba. A diferencia de otros estudios, en los que el paciente no tiene que hacer nada, la espirometría requiere que usted se esfuerce, o de lo contrario los resultados no valdrán. Precisamente por esto, durante su realización se le darán órdenes enérgicas para animarle a que sople.

El técnico deberá controlar al paciente y visualizar la maniobra durante su realización. En caso de apreciar defectos que puedan alterarla, parará la maniobra para no cansar al paciente y corregirlos.

PRUEBA BRONCODILATADORA

 Consiste en la medición de la función pulmonar antes y después de administrar un broncodilatador de acción rápida. Aunque la prueba tiene utilidad diagnóstica, pronóstica y terapéutica, a veces puede llevar a error ya que un mismo individuo puede presentar diferente respuesta en distintos momentos y según el broncodilatador.

PRINCIPALES FUENTES DE ERROR

 Las circunstancias que con mayor frecuencia provocan maniobras incorrectas son:

  • Falta o incorrección de la calibración/verificación o de los datos ambientales.
  • Mala preparación del paciente, con incumplimiento de las recomendaciones
  • farmacológicas y no farmacológicas.
  • Instrucciones deficientes, antes y durante la maniobra, por parte del técnico que la dirige.
  • Finalización precoz de la espiración (tiempo de espiración inferior al requerido, flujo final excesivo o morfología de finalización brusca); inicio titubeante, poco enérgico; presencia de tos o cierre de la glotis durante la maniobra; o fuga de aire durante la espiración forzada.
  • Poca colaboración del paciente. Si no mejora, tras advertirle que sin ella es imposible conseguir buenas maniobras, deberá indicarse junto con los resultados.

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”Albert Einstein


Nerea García Granja
Enfermera residente, EFyC, C. S. La Victoria, Valladolid

REFERENCIAS:

  • Sanchís Aldás,P. Casan Clará,J. Castillo Gómez,N. González Mangado,L. Palenciano Ballesteros,J. Roca Torrent. Normativa SEPAR. Espirometría. Doyma, (1997).
  • Francisco García-Río, Myriam Calle, Felip Burgos, Pere Casan, Félix del Campo, Juan B. Galdiz, Jordi Giner, Nicolás González-Mangado, Francisco Ortega y Luis Puente Maestu , Normativa SEPAR. Espirometría .Arch Bronconeumol. 2013;49(9):388–401.
  • Guía de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento de pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) – Guía Española de la EPOC (GesEPOC). Actualización 2014. Arch Bronconeumol. 2014; 50(Supl.1):1-16 – Vol. 50 Núm.Supl.1.

 

Revisado: abril 2017

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