Estenosis aórtica

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La estenosis aórtica es la valvulopatía más frecuente en los países occidentales, y afecta sobre todo a personas mayores de 65 años (2-7% de la población).

En este post explicaremos qué es la estenosis aórtica, cuales son sus síntomas, y que formas tenemos de diagnosticarla y tratarla.

 ¿QUÉ ES LA ESTENOSIS AÓRTICA?

La estenosis aórtica es una enfermedad valvular en la que la válvula aórtica no se abre bien cuando tiene que hacerlo, limitando el flujo de sangre entre el ventrículo izquierdo y la aorta, y por tanto, limitando el aporte de sangre a todo el organismo.

Las válvulas funcionan como puertas, abriéndose y cerrándose para permitir el flujo correcto de la sangre dentro del corazón. Básicamente podríamos decir que las válvulas pueden enfermar de dos formas:

  • Estenosis: cuando la válvula no se abre bien, limitando el paso de sangre a la cámara cardiaca siguiente.
  • Insuficiencia: cuando la válvula no se cierra bien y provoca el retorno de sangre a la cámara cardiaca anterior.

¿ QUÉ SÍNTOMAS PROVOCA?

La estenosis aórtica es una enfermedad crónica y progresiva, de tal forma que tiene un período variable en el que no da problemas, pero la afectación va progresando, limitándose cada vez más el flujo de sangre hacia la aorta.

Cuando la afectación es importante, pueden aparecer tres tipos de síntomas:

  • DISNEA o fatiga.
  • SÍNCOPE o pérdida de conocimiento.
  • ANGINA o dolor torácico.

El problema de esta valvulopatía es que cuando aparecen los síntomas existe riesgo de muerte súbita. Por esto es muy importante que los pacientes conozcan y sepan identificar estos 3 síntomas, ya que llegado el momento, su aparición marca el momento en el que intervenir sobre la válvula.

¿ COMO SE DIAGNÓSTICA?

Como ya hemos explicado la evolución de la enfermedad es lenta de tal forma que los pacientes permanecen asintomáticos durante años, y el diagnóstico se realiza muchas veces tras un hallazgo casual de un SOPLO. Otras veces el motivo de la auscultación es precisamente la presencia de alguno de los síntomas de la valvulopatía (dolor torácico, síncope o fatiga).

Se llama soplo cardiaco al ruido que se produce por el flujo turbulento de sangre en el interior del corazón. Cuando la válvula aórtica no se abre bien, genera un flujo turbulento de sangre a nivel aórtico que se puede auscultar con el fonendoscopio.

La ECOCARDIOGRAFÍA permite al cardiólogo de forma no invasiva conocer el estado de la válvula y graduar su funcionamiento. En función del tamaño que deja la válvula para el paso de sangre y el gradiente de presiones que éste genera se clasifica la afectación en LEVE, MODERADA o SEVERA.

Esencialmente, así se diagnostica la estenosis aórtica. En determinados contextos clínicos pueden ser necesarias pruebas especiales (ecocardiografía transesofágica, cateterismo cardiaco), sobre todo cuando existen dudas del grado de afectación de la válvula.

 ¿ COMO SE MANEJA?

Durante la fase asintomática de la enfermedad el manejo consiste en el seguimiento clínico (consulta y ecocardiograma periódicos) y el CONTROL DE LOS FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR, debido a la estrecha relación entre la progresión de la enfermedad y la ateroesclerosis.

Cuando el grado de afectación es severo y aparecen alguno de los 3 síntomas llega el momento de plantearse intervenir sobre la válvula (CAMBIARLA).

¿Cómo cambiamos la válvula?

Hasta hace unos años, la única forma de cambiar la válvula era mediante CIRUGÍA CARDIACA. Hoy por hoy, esta técnica sigue siendo la técnica de elección en la mayoría de los pacientes, y muestra un excelente resultado con una baja tasa de complicaciones (mortalidad menor al 3% en menores de 70 años).

Sin embargo, debido al progresivo aumento de la esperanza de vida de la población cada vez existen más pacientes ancianos con esta enfermedad, y que presentan un elevado riesgo quirúrgico (edad, insuficiencia renal, enfermedades pulmonares…). Desde hace unos años ha surgido una técnica con menor riesgo que la cirugía cardiaca convencional, y que da solución para este grupo de población con mayor riesgo quirúrgico. Esta técnica es la TAVI (transcatheter aortic valve implantation o implante valvular aórtica transcatéter), donde la colocación de la válvula protésica se realiza por medio de un cateterismo cardiaco desde la arteria femoral.


Pablo Elpidio García Granja
Médico Residente de Cardiología, Hospital Clínico Universitario, Valladolid

REFERENCIAS

  • Vahanian A et al. Guidelines on the management of valvular heart disease (version 2012). Eur Heart J. 2012; 33(19): 2451-96.

Revisado: marzo de 2017

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