Retinopatía diabética

retinopatia-diabética

Cuando pensamos en pacientes que sufren ceguera, solemos tener una idea bien distinta de la realidad. Vamos a hablar de la retinopatía diabética, una complicación derivada del mal control en los pacientes diabéticos y que en la actualidad es la primera causa de ceguera en adultos que viven en sociedades desarrolladas.

La retina es la parte interna del ojo donde se refleja la luz que percibimos y se proyectan las imágenes. Allí, la luz se transforma en impulsos nerviosos que es son conducidos hasta nuestro cerebro. Si la retina (nuestro sensor de imágenes) está dañada, hablamos de retinopatía.

Por la gran limitación que supone la ceguera, la retinopatía diabética es una de las complicaciones más importantes y graves de que pueden sufrir los pacientes diabéticos, tanto los de tipo 1 como los tipo 2.

¿Por qué se produce?

¿Qué tiene que ver tener el azúcar alto con quedarse ciego? Parece una buena pregunta. La persistencia de niveles elevados de glucemia (azúcar en sangre) produce a largo plazo un daño en las pequeñas arterias que nutren al ojo. Este daño es inapreciable, lento en el tiempo pero conduce a una alteración progresiva y definitiva. Cuando los vasos sanguíneos se estropean, la retina sufre y se produce la muerte de las células especializadas encargadas de la visión

Factores de riesgo

Como hemos comentado con anterioridad, la principal causa para el desarrollo de retinopatía diabética es el mal control de la diabetes. Cuanto más tiempo pase estando mal controlados, más riesgo existe. Hay que saber que el hecho de tener un correcto control de la diabetes no significa que no se pueda desarrollar, con el paso de las décadas, una retinopatía diabética, pero las posibilidades son mucho menores.

¿Qué puedo hacer yo?

La diabetes tipo 2 es un mal de nuestro tiempo. Como hemos hablado otras veces en el blog, la diabetes tipo 2 está muy ligada a los estilos de vida y alimentación de la sociedad occidental y desarrollada: consumo de importantes cantidades de azúcares, sobrepeso y sedentarismo son claves para padecer una diabetes. Llevar un estilo de vida saludable es crucial para evitar esta enfermedad.

Si un paciente ya es diabético, lo que debe hacer es estar lo mejor controlado posible. Hay que acudir con regularidad al médico y seguir sus instrucciones, especialmente en lo que se refiere a mantener una alimentación estricta y hacer ejercicio diariamente, así como evitar el sobrepeso. Además, si está tomando medicación contra la diabetes, no olvide tomarlo correctamente. Es recomendable seguir controles al menos cada 6 meses y su médico le propondrá, además, ser revisado por un oftalmólogo cada uno o dos años (en función del caso) para revisar el estado de su retina.

¿Cómo se trata?

La retinopatía diabética se trata de forma muy especializada y personalizada a cada caso, ya que su forma de presentación puede ser diferente en los distintos pacientes. En función del grado de retinopatía y de las complicaciones que vayan apareciendo, se utilizan disparos con láser (fotocoagulación), inyecciones de medicamentos dentro del globo ocular, intervenciones quirúrgicas para casos de grandes hemorragias, etc.

Lo más importante que debe recordar es mantener un intenso nivel de implicación con su enfermedad. La diabetes es una enfermedad que no duele y que no da síntomas importantes durante años y años, pero, al final, tiene graves consecuencias.

Eduardo González García

Médico residente, MFyC, C.S. Arturo Eyries


REFERENCIAS:

  • David A. Antonetti, Ph.D., Ronald Klein, M.D., M.P.H., and Thomas W. Gardner, M.D. Diabetic Retinopathy. N Engl J Med 2012; 366:1227-1239

  • Shan CA. Diabetic retinopathu: a comprehensive review. Indian J Med Sci. 2008 Dec;62(12):500-19.

Revisión: abril 2017

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *