La importancia de la higiene bucodental

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Una buena higiene bucodental debería establecerse mediante la adopción de cuatro hábitos: el cepillado, empleo de seda/hilo dental, el enjuague y la visita periódica al dentista y al higienista dental.

También es importante el control de la ingesta de determinados alimentos, especialmente aquellos que tienen un alto potencial cariogénico, sobre todo los azúcares. Los problemas y enfermedades odonto-estomatológicas más frecuentes debidos a una incorrecta o insuficiente higiene bucal son: desarrollo excesivo de placa bacteriana, formación de sarro, halitosis, caries, gingivitis y periodontitis.

¿QUÉ ES EL CEPILLADO DENTAL?

El cepillado dental es el método de higiene bucodental que permite quitar la placa bacteriana de los dientes para prevenir problemas de caries dentales o de encías.

Una buena higiene bucodental comienza por un correcto cepillado, que conviene realizar después de cada comida. Para ello utilizaremos un buen cepillo de dientes y una pasta dentífrica con flúor.

Existe una gran variedad de cepillos dentales, los cuales varían en tamaño, forma y textura, así como en longitud, dureza y disposición de cerdas. En general se recomienda un cepillo medio, cuya textura de cerdas no es ni muy dura ni muy suave. Con frecuencia, es el tipo de cepillo que más se usa.

¿QUÉ TÉCNICA DE CEPILLADO DENTAL DEBO REALIZAR?

Existen muchas y diversas técnicas de cepillado. Una buena técnica adecuada para cepillarse los dientes es la siguiente:

  1. Coloque el cepillo de dientes formando un ángulo de 45° con las encías.
  2. Mueva el cepillo adelante y atrás suavemente con movimientos cortos (vibratorios) que cubran los dientes por completo.
  3. Cepille los dientes por las superficies exteriores, interiores y oclusales (las de masticar).
  4. Para limpiar las superficies interiores de los dientes frontales (de canino a canino), incline el cepillo en sentido vertical y realice varios movimientos arriba y abajo.

Se recomienda un tiempo de cepillado entre 2-3 minutos, para garantizar la limpieza de todos los dientes y que no queden restos de alimentos y dar tiempo a que el flúor haga su efecto.

Este enlace te dirigirá a un vídeo explicativo de cómo realizar un buen cepillado.

¿CÓMO PUEDO COMPLEMENTAR MI HIGIENE BUCODENTAL?

El uso de hilo dental o seda dental es un buen complemento. Se emplea para retirar pequeños trozos de comida y placa dental entre los dientes y aquellas zonas a las que el cepillo no tiene acceso.

¿Cómo usar el hilo dental?

El hilo se introduce entre los dientes, cuidadosamente, y se hace recorrer el borde de los dientes, en especial por la zona de la encía, algo que combinado con el cepillado de dientes previene infecciones de las encías, halitosis y caries dentales.

  1. Tomando unos 45 cm de hilo dental, enrolle la mayor parte del mismo alrededor del dedo anular, dejando 3 o 5 cm de hilo para trabajar.
  2. Sostenga el hilo dental tirante entre los dedos pulgares e índices, y deslícelo suavemente hacia arriba y hacia abajo entre los dientes.
  3. Curve el hilo dental suavemente alrededor de la base de cada diente, asegurándose que pase por debajo de la encía. Nunca golpee ni fuerce el hilo, ya que puede cortar o lastimar el delicado tejido gingival.
  4. Utilice secciones de hilo limpio a medida que avanza de diente en diente.
  5. Para extraer el hilo, utilice el mismo movimiento hacia atrás y hacia adelante, sacándolo hacia arriba y alejándolo de los dientes

El hilo dental puede encontrarse protegido con una capa de cera y puede también contener flúor. Existen distintos tipos según el grosor del hilo, que debe ser seleccionado según el espacio entre los dientes del paciente.

àOtro complemento al cepillado es el enjuague con un colutorio. Se usa para mantener la higiene bucal, después del cepillado de dientes, para eliminar las bacterias y microorganismos causantes de caries y el aliento desagradable (alitosis).

¿Cómo usar el colutorio?

Realizar enjuagues con el colutorio sin diluir, como mínimo 2 veces al día o después de cada cepillado. Para una mayor eficacia es recomendable no aclarar con agua y evitar comer o beber después de su uso (hasta 30 minutos).

Existen enjuagues con funciones específicas; según su composición, se pueden encontrar enjuagues que se especializan en la prevención de halitosis, es decir, el mal aliento; otros con flúor que previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes; otros para prevenir y tratar la inflamación y sangrado de las encías; etc. En cualquier caso, fijarse siempre que los colutorios no contengan alcohol, ya que estos pueden causar ardor, irritación de la mucosa bucal…

àEn el caso de personas con diastemas (espacio entre dos dientes contiguos, comúnmente entre los incisivos superiores) o con ortodoncia fija, se recomienda también el uso de un cepillo interproximal. Un cepillo interproximal o interdental, es un cepillo de dientes cilíndrico y mucho más pequeño que un cepillo de dientes estándar. Se usa para limpiar el espacio que hay entre diente y diente.

¿Cómo usar el cepillo interdental?

El cepillo interproximal debe utilizarse pasando su cabezal por el espacio situado entre diente y diente. Solo deberíamos tocar los dientes con las cerdas del cepillo. Para adecuar el tamaño del cepillo interdental al de la cavidad existe un código de colores que nos permite catalogar estos cepillos de más pequeño a más grande: Rosa, Naranja, Verde, Rojo, Amarillo, Azul, Morado y Blanco.

Los irrigadores dentales también pueden ser útiles como complemento, pero nunca sustituyen al cepillado. Consiste en un aparato que aplica un chorro de agua a presión. Es útil para eliminar restos de comida que no han sido eliminados con el cepillo dental por ser zonas de difícil acceso. Se recomienda en personas con implantes dentales, ortodoncia o periodontitis.

¿Cómo usar el irrigador dental?

Con la boca previamente limpia (cepillado e hilo dental):

  1. Rellena el depósito con agua o con un colutorio. Si usas colutorio, recuerda no beber agua hasta 30 minutos después de su uso para que tenga tiempo de actuar en la boca.
  2. Coloca la boquilla e introduce el irrigador en tu boca, sobre las encías.
  3. Enciende el irrigador y direcciona el chorro de agua a lo largo de las encías y entre los dientes. Recuerda que puedes pararlo cuando desees, así como regular la presión.
  4. Lava y seca el depósito del irrigador y la boquilla después de usarlos.
  5. Recomendamos utilizarlo al menos durante uno o dos minutos al día.

Mayte Mezquita Gallego
Técnica Superior en Higiene Bucodental

                José Pacheco
Médico estomatólogo. Profesor asociado IES Julián Marías. Valladolid

REFERENCIAS:

  • Sanz Alonso M, Echevarría García JJ. Fundamentos del control mecánico de placa. Periodoncia 2002;12:143-154
  • Gil Loscos1 M.J. Aguilar Agulló M.V. Cañamás Sanchis. Ibáñez Cabanell. Sistemática de la higiene bucodental: el cepillado dental manual. 2005; 1; 15: 43-58.
  • Colgate Palmolive. ¿Cuál es el modo correcto de cepillarse?. 2011. Disponible en:http://www.colgate.com.mx/app/Colgate/MX/OC/Information/OralHealthBasics/ GoodOralHygiene/OralHygieneBasics/WhatisGoodOralHygiene.cvsp

 

Revisado: enero 2017

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