Vejiga hiperactiva, ¿qué puedo hacer?

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¿A qué nos referimos al hablar de “vejiga hiperactiva”?

La vejiga hiperactiva se produce cuando los músculos de la vejiga comienzan a contraerse y a expulsar orina, incluso cuando la vejiga aún no está llena. Es un problema muy común que a menudo causa molestias y síntomas inconvenientes:

  • Urgencia miccional: deseo repentino y en ocasiones incontrolable de orinar cuando la vejiga está todavía llenándose. Es el síntoma cardinal y necesario para poder pensar en esta patología.
  • Aumento de la frecuencia urinaria: orinar más de 8 veces al día o no poder aguantar más de 3 horas sin orinar
  • Nocturia: necesidad de levantarse por la noche a orinar, una o más veces.
  • Incontinencia urinaria de urgencia: Pérdida de orina. En el caso de los hombres, además puede acompañarse de dificultad para iniciar la micción, chorro urinario débil o fluctuante y goteo postmiccional. Aunque en la vejiga hiperactiva puede no aparecer incontinencia urinaria, este síntoma es el más molesto e incapacitante.

La vejiga hiperactiva es un trastorno frecuente y molesto que tiene tratamiento. Además, ciertos hábitos saludables como los descritos a continuación pueden ayudar a mejorar la sintomatología y su calidad de vida.

 ¿Cómo puedo fortalecer los músculos del suelo pélvico para mejorar lo síntomas?

Con el nombre de suelo pélvico se conoce al grupo de músculos que se encuentran entre las nalgas, los muslos y la pelvis (perineo). Estos proporcionan el sostén a los órganos de la parte baja del abdomen y contribuyen a la continencia urinaria y fecal. Es muy importante reconocer cuáles son estos músculos ya que deben ser entrenados y ejercitados.

La realización de estos ejercicios, durante al menos tres meses, ha demostrado ser un tratamiento seguro y eficaz en el tratamiento de esta patología.

Pero… ¿cómo identificar los músculos correctos?

Para que los ejercicios resulten eficaces es importante que se asegure de que ejercita los músculos correctos. Para aprender cuáles son, resulta de gran utilidad seguir las siguientes instrucciones de forma adecuada:

  1. Lubricarse el dedo (un poco de agua generalmente es suficiente) y colocarlo en la vagina o ano.
  2. Con los músculos abdominales relajados y mientras se expulsa aire por la boca poco a poco, apretar alrededor del dedo como si se tratase de parar el movimiento de los intestinos (controlar defecación o diarrea). Recuerde esta sensación, ya que esto es lo que debe sentir cuando se tensan o contraen los músculos apropiados para mejorar la continencia.
  3. No debe sentir tensión ni contraer los músculos abdominales o de los glúteos.

Realización de los ejercicios

Una vez que haya reconocido las sensaciones de tensar los músculos apropiados, sin que sea necesario colocar un dedo en la vagina o ano, debe realizar el ejercicio 45 veces al día.

El ejercicio puede realizarse en series de 15, repartidas en 3 veces al día:

  • 15 tumbado por la mañana
  • 15 de pie por la tarde
  • 15 sentado después de cenar

Para cada ejercicio:

  • Contraer los músculos durante 10 segundos
  • Relajar los músculos durante 10 segundos

Además, una vez al día intentar el ejercicio de parar el chorro de orina cuando se esté miccionando.

A medida que se practiquen los ejercicios y se domine el control de la musculatura, pueden aprovecharse muchas situaciones a lo largo del día para realizarlos (mientras se realizan actividades domésticas, en el autobús, viendo la televisión, etc.)

Recomendaciones para la realización de los ejercicios

  1. Es importante que se lleven a cabo en lugares donde no haya ruido y pueda preservarse la intimidad, así como favorecer la concentración.
  2. Si se realizan en posición sentada, la silla debe ser sólida y la persona debe apoyar las plantas de los pies firmemente sobre el suelo, manteniendo las rodillas ligeramente hacia fuera.
  3. Estos ejercicios deberán llevarse a cabo al menos durante 4 semanas para notar mejoría.
  4. También es oportuno realizar los ejercicios cada vez que se vaya a efectuar un esfuerzo que pueda producir pérdida de orina (coger un peso importante, subir una escalera, etc.)

¿Qué otras recomendaciones pueden ayudar a mejorar estos síntomas?

  • También será útil que realice un entrenamiento vesical, es decir, programar las micciones (por ejemplo, cada dos horas). Se recomienda ir a orinar antes de que aparezca el deseo miccional. Progresivamente se va aumentando el intervalo de tiempo de forma gradual, hasta conseguir espaciar la micción entre tres y cuatro horas.
  • Utilice ropa cómoda, que no le comprima el abdomen.
  • Controle el estreñimiento.
  • Siga una dieta equilibrada y rica en fibra y evite las comidas grasas, condimentadas o con especias.
  • Controle el consumo de sopas, caldos, alimentos hervidos, frutas y verduras con alto contenido en agua (sandía, melón, piña, lechuga, etc.)
  • Evite la obesidad.
  • Distribuya a lo largo del día la toma de líquidos.
  • Realice una adecuada higiene diaria del área urogenital. En caso de utilizar pañales u otro tipo de absorbentes, cámbielos con frecuencia y evite la humedad.
  • Mantenga la fortaleza anímica para superar los fracasos iniciales que son frecuentes. La reeducación vesical requiere un tiempo de aprendizaje y sacrificio personal.
  • Consulte a su médico de familia sobre las dudas que le puedan surgir.

¿Qué no debe hacer?

  • No se avergüence de padecer incontinencia.
  • No debe pasar sed pero debe limitar la ingesta de líquidos dos horas antes de dormir.
  • No debe ingerir bebidas, sustancias y alimentos excitantes con capacidad de estimular la micción (tabaco, café, té, alcohol, bebidas gaseosas, chocolate).
  • No debe realizar ejercicio físico intenso que produzca incrementos de presión intra-abdominal.
  • No se automedique, ya que existen fármacos que pueden estimularla micción (diuréticos, etc.) o disminuir y evitar la sensación de llenado vesical (sedantes, etc.) sin que usted lo sepa.
  • No aguante las ganas de orinar.

¿Puede mi médico recetarme algún fármaco para este problema?

Sí. Si una vez realizadas estas recomendaciones higiénico-dietéticas usted continúa con síntomas, no dude en consultar con su médico para que seleccione el tratamiento más indicado para su caso.

De forma resumida, los fármacos más utilizados son:

  • Antimuscarínicos: se encargan de reducir las contracciones involuntarias de la vejiga.
  • Beta agonistas (Mirabegrón): nueva opción de tratamiento. Ayuda a relajar el músculo liso que forma nuestra vejiga, aumentando el volumen medio de cada orina.

En caso de no ser suficiente, se podrá recurrir a otras técnicas como las inyecciones intravesicales de toxina botulínica o la electroestimulación de los nervios de la zona.


Alba Hidalgo Benito
Médico residente, MFyC, Centro de Salud Arturo Eyries, Valladolid
Técnico Superior en Nutrición Humana y Dietética

REFERENCIAS:

  • Recomendaciones basadas en las guías. Jesús Jiménez Calvo. Servicio de Urología. Complejo Hospitalario de Navarra. Hospital Virgen del Camino.
  • Abordaje de la vejiga hiperactiva en la mujer. Dr Antonio Alcántara Montero. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

 

Revisado: enero de 2017

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