La autoexploración mamaria

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Durante el mes de octubre se celebra el denominado “Octubre Rosa”, una campaña que insiste en cómo podemos prevenir del cáncer de mama.

Queremos aportar nuestro “granito de arena” dando información sobre el cáncer de mama, un tema muy presente hoy en día y sobre el que tenemos que concienciarnos.

Debemos saber que las tres pruebas más importantes para la detección precoz del cáncer de mama con las que contamos actualmente son: la autoexploración mamaria, el examen clínico por parte del ginecólogo y la mamografía.

Hoy nos centraremos en la autoexploración mamaria.

¿En qué consiste la autoexploración mamaria?

La autoexploración mamaria consiste en la exploración periódica de la mama por la propia mujer con el fin de detectar cualquier alteración que haga sospechar la presencia de un tumor. Se trata de una prueba sencilla que no presenta riesgos siendo además de bajo coste, aunque para su correcta aplicación precisa de un adiestramiento previo de la interesada.

¿Por qué es tan importante llevar a cabo esta prevención?

Es necesario que las mujeres se revisen las mamas periódicamente con la intención de un diagnostico precoz y en caso de que les sea detectada esta enfermedad, la misma pueda ser curada a tiempo, con intervenciones quirúrgicas menos mutiladoras, menores secuelas, con un mejor pronóstico y una mayor supervivencia.

¿Qué ventajas presenta la autoexploración?

A través de la autoexploración mamaria la mujer puede llevar a cabo esta prevención desde su propia casa contando con la ventaja de que toda mujer conoce la morfología y textura de sus senos, de tal forma que le permita descubrir cualquier cambio en los mismos lo antes posible.

¿Cuándo debe comenzar una mujer a realizarla?

Lo ideal sería comenzar el autoexamen desde que la joven comienza a tener sus primeras reglas.

¿Cuándo se debe realizar la autoexploración?

En caso de que la mujer todavía tenga la menstruación debe practicarlo al día siguiente de terminar el ciclo. Si la mujer está en la menopausia debe realizar la autoexploración el mismo día cada mes, para adquirir y establecer un hábito permanente.

¿Cómo debo realizar la autoexploración mamaria y qué debo buscar?

El autoexamen mamario dura unos pocos minutos, 4 ó 5 a lo sumo. La autoexploración debe incluir: examen visual frente a un espejo, exploración manual de ambos pechos y exploración manual de ambas axilas.
Debe ponerse desnuda con las mamas descubiertas y con una buena iluminación siguiendo los siguientes pasos:

  1. Primero nos centraremos en la inspección observando si en los pechos hay depresiones o elevaciones anormales de la piel, si hay cambios de color en la misma, si la forma del pecho o del pezón es diferente, si hay costras o retracciones en la areola o en el pezón o cualquier cambio en relación a meses anteriores. Llevaremos a cabo la inspección en las siguientes posturas frente al espejo:
    a. Con los brazos colgando a lo largo del cuerpo.
    b. Levantando los brazos hacia el techo, girando el tronco a la derecha y a la izquierda.
    c. Colocando las manos en las caderas, ejerciendo presión contra el cuerpo.
  2. Seguidamente pasaremos a la palpación tratando de buscar bultos o nódulos duros o si existen zonas dolorosas. Para ello se procede como si el pecho fuese un círculo perfecto que se divide en 4 cuadrantes: primero se palpa el cuadrante superior interno de arriba abajo o del centro del tórax a la periferia, luego el cuadrante inferior interno, luego el inferior externo y luego el superior externo. Terminar por la areola y pezón, de modo que no quede ninguna región de la mama sin explorar. Se realizara en la cama boca arriba realizando las siguientes maniobras:
    a. Poniendo la mano izquierda bajo la cabeza y usar la mano derecha para palpar el pecho izquierdo, con los dedos juntos pero no rígidos.
    b. Con el brazo extendido a lo largo del cuerpo palpará el hueco de la axila deslizando la mano sobre las costillas de arriba abajo, para comprobar si existen ganglios.
    c. Por último se exprimirá ligeramente el pezón entre los dedos y observará si sale alguna secreción, fijándose entonces en su color y características.
  3. De igual forma se explorará la mama derecha, colocando la mano derecha bajo su cabeza y utilizando la mano izquierda para palpar.

¿Cuándo debo consultar?
Pocas mujeres realizan bien su autoexploración mamaria, que permite descubrir precozmente cualquier alteración. Deberá consultar con su médico de Atención Primaria si observa: alteraciones cutáneas, existencia de un bulto, alteraciones del pezón.

¿Qué inconvenientes puede presentar la autoexploración mamaria?
Muchas personas pueden presentar situaciones de ansiedad debido a la gran carga emocional que puede aparecer al encontrarse alguno de los signos comentados en la autoexploración y su implicación en el diagnostico de cáncer.
Muchos de los bultos encontrados en la autoexploración, sobre todo en mujeres jóvenes, no presentan ninguna importancia o trascendencia.

Por último es necesario saber que la autoexploración mamaria no ha demostrado la disminución de la mortalidad por cáncer de mama aunque también es muchas veces puede estar relacionado con una mala aplicación de la técnica o un mal seguimiento de la misma ya que pocas mujeres saben realizar una buena autoexploración y mantenerla mensualmente.

Si surgen dudas en la autoexploración es necesario recurrir al médico de Atención Primaria para aprender una buena técnica y seguirla.

María Hernández Carrasco

Médico residente, MFyC, C.S. Arturo Eyries, Valladolid

Revisado: octubre 2016

REFERENCIAS:

  • Yépez-Ramírez D, de la Rosa AG, Guerrero-Albarrán C, Gómez-Martínez JM. Autoexploración mamaria: conocimiento y perspectiva en mujeres. Rev Enferm Inst Mex Seguro Soc 2012.
  • Torres-Echavarría E, García-Martínez GL, Marín-Galindo M, Andrade-Delgado BE. Aprendizaje significativo de mujeres entre 20 y 59 años ante la autoexploración de mama. Rev Enferm IMSS 2004.
  • Alemán Escobar ML. Detección del cáncer de mama. Aspectos centrales que debe conocer y manejar el personal de enfermería en el primer nivel de atención. Boletín de información científica para el cuidado de enfermería. Noviembre de 2006.

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