Dificultad para tragar (segunda parte)

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Este artículo continúa la primera parte en la que explicábamos por qué se puede producir dificultad para tragar y cómo se puede diagnosticar la disfagia. Puedes leerlo aquí.

¿Existe tratamiento para la disfagia?

Sí. Pero es muy importante conocer la causa de enfermedad. Por lo general, el problema no puede curarse, pero existen numerosos métodos que pueden emplearse para facilitarle la ingestión de alimentos y bebidas,

En las personas con dificultades para tragar es necesario asegurar que se evita la deshidratación o malnutrición y evaluar el riesgo de aspiración dada la posibilidad de complicaciones pulmonares, que pueden ser graves y el riesgo de impactación esofágica.

¿Qué posibilidades terapéuticas existen?

En ocasiones en los ancianos o personas institucionalizadas sólo es necesario hacer cambios de la alimentación otras veces son necesarias modificaciones físicas, de la deglución o intervención farmacológica y/o quirúrgica. Todo ello requiere el conocimiento previo de cual es la causa que dificulta la deglución y el conocimiento de los fármacos que consume el paciente y que pueden influir en la deglución. Si eso ocurre debemos proceder a retirarlos.

¿Qué tipo de alimentación podemos recomendar?

En los pacientes que presentan disfagia de forma permanente y no es necesario tratamiento quirúrgico, debemos asegurar la alimentación e hidratación del paciente.

Para ello necesario conocer a qué altura se encuentra el problema y lo más importante es asegurar una dieta adecuada:

  • Los alimentos sólidos deben triturarse o ablandarse, para que necesiten menos masticación y menos fuerza para propulsarlos a través de la faringe.
  • Para estimular el apetito, los alimentos deben tener buen aspecto. Triturar la carne y las verduras por separado, para evitar que su apariencia sea poco apetitosa. Usar verduras de colores oscuros, como brócoli y espinacas, por ejemplo.
  • No añadir más líquido del necesario en el triturado porque reduce su valor nutritivo.
  • No incluir diferentes consistencias en el mismo plato, por ejemplo sopa de fideos o de arroz sin triturar.
  • Evitar las frutas y verduras con semillas o pepitas (kiwi, fresas…, los alimentos pegajosos (puré de patata) y los que se desmenuzan en la boca (magdalenas).
  • En caso de los líquidos deben espesarse ya que no se puede controlar bien el flujo y es muy fácil que acaben introduciéndose en las vías respiratorias y los pulmones. Triturar los alimentos preparados para que tengan una textura uniforme. Evitar la presencia de grumos, huesecillos o espinas.
  • Los alimentos un poco ácidos (servidos con limón, por ejemplo), pueden provocar automáticamente el reflejo de deglución.
  • Se pueden encontrar en la farmacia productos de alimentación adaptada para el adulto, de alto valor nutricional para desayunos, comidas, meriendas o cenas.

Cuando existe riesgo significativo de aspiración, es necesario anular todo tipo de ingesta e indicar nutrición artificial optándose por un cambio en el método de alimentación, bien sea por sonda o por gastrostomía, mientras se toman medidas específicas para resolver el cuadro clínico, bien mediante la aplicación de un tratamiento efectivo y dirigido a la causa etiológica de la disfagia, bien por la instauración de medidas terapéuticas paliativas.

Consejos para asegurar una hidratación adecuada

  • Espesar los líquidos con un modulo de espesante de venta en farmacias.
  • Beber líquidos espesados en cada comida y entre las mismas.
  • No beber o administrar las bebidas con jeringa ni con cañas.
  • Tomar poca cantidad de una sola vez, mediante cucharitas de postre.
  • Aumentar el consumo de frutas y verduras.
  • No esperar a tener sensación de sed para beber.
  • Tomar preferentemente las bebidas espesadas frías.
  • Aumentar la ingesta de líquidos espesados en épicas de calor, y antes, durante y después del ejercicio.
  • En caso de prescripción médica, restrinja la ingesta de agua y otros líquidos espesados.

¿Qué modificaciones podemos hacer para ayudar la deglución?

Servir la comida en platos pequeños y asegurar que puede comer en un entorno agradable y tranquilo pueden ayudarnos.

Las siguientes modificaciones pueden ser positivas:

  • Cortar los alimentos en trozos pequeños.
  • Si existe pérdida del sentido del olfato y del tacto, habrá dificultad para producir suficiente saliva y ablandar sus alimentos.
  • Asegurar que sus alimentos tengan un aspecto apetitoso, y colores atractivos.
  • Tener líquido a mano para facilitar el tránsito de los alimentos.
  • Gran disponibilidad de tiempo para comer.
  • Procurar comer en calma y en silencio, sin tensiones y sin que haya otras personas observando.

¿Es importante la postura a la hora de la alimentación?

Es muy necesario cuidar la postura a la hora de alimentar al paciente con disfagia para reducir en lo posible las posibilidades de aspiraciones.

  • Siéntese siempre tan erguido como pueda, con los hombros rectos con un apoyo suficiente en la espalda, sobre todo para aquellos que tengan una buena estabilidad.
  • Si los alimentos se atascan póngase en pie, estire la parte superior de su cuerpo y de unos cuantos pasos; esto podría hacer que la comida se deslice a su estómago. No se tumbe.
  • Si los músculos de su mandíbula y su lengua son débiles, puede aprender ejercicios para fortalecerlos, y hacer que su masticación sea más efectiva.
  • Aprenda a realizar largas inspiraciones (un logopeda puede enseñarle a respirar más eficazmente, además de ayudarle a fortalecer los músculos de su lengua y su laringe).
  • Si usa una dentadura postiza, cerciórese de que esté bien ajustada.
  • Deje transcurrir al menos 3 horas después de la cena antes de acostarse. Si algún alimento permanece atascado en su esófago durante la noche, puede ser muy incómodo, e incluso doloroso en ocasiones.

Con frecuencia requiere la participación de equipos médicos especializados y multidisciplinarios para su correcto diagnóstico y tratamiento. No obstante, la orientación diagnóstica realizada por el médico de familia es esencial para un manejo precoz y correcto.

MarÍa Hernández Carrasco

Médico residente, MFyC, C. S. Arturo Eyries, Valladolid

REFERENCIAS:

  • http://www.dysphagiaonline.com/es/paginas/01_what_is_dysphagia.aspx
  • La Unidad de Disfagia de Povisa i. Blog Hospital Povisa: La Unidad de Disfagia de Povisa, iniciativa pionera en Galicia [Internet]. povisa.es. 2016 [cited 15 June 2016].
  • Ortiz V, Clavé P. Disfagia orofaríngea y trastornos motores esofágicos. En: Ponce J, ed. Tratamiento de las enfermedades gastroenterológicas. Elsevier Doyma. Barcelona, 2011:3-17.
  • Quigley EMM. Manifestaciones y tratamiento de los trastornos de la motilidad digestiva. En: Freston JW, Jacobson ED, Quigley EMM, eds. Digestive Diseases Self-Education Program. Edición en español. Motilidad del aparato digestivo. Barcelona: Medical Trends, S.L; 2000. P.15-43

Revisado: agosto 2016

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