¿Por qué los antiinflamatorios hacen daño al estómago?

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Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) constituyen uno de los grupos farmacológicos más utilizados y, de forma paralela, el consumo de fármacos antiulcerosos se ha incrementado.
Se estima que en España unos 4 millones de personas reciben tratamiento con AINES. Unos 25 millones de prescripciones de estos fármacos se realizan anualmente en España. Así, entre los diez fármacos más vendidos en España sin receta médica, el ácido acetilsalicílico(aspirina) es el primero de ellos.

¿Qué son los antiinflamatorios no esteroideos y qué función tienen?

Existen dos tipos de antiinflamatorios: los esteroideos (los corticoides) y los antiinflamatorios no esteroideos, el grupo en el que nos vamos a centrar en este post.
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) representan un grupo terapéutico de muy amplia difusión a nivel mundial por sus acciones antiinflamatoria (disminuye la inflamación), antipirética (disminuye la fiebre), analgésica (disminuye el dolor) y antiagregante plaquetaria (inhibe la agregación de las plaquetas y por lo tanto la formación de trombos o coágulos en el interior de las arterias y venas).

¿Qué efectos adversos poseen?

En la aparición de los efectos adversos, influyen diversos factores de riesgo distinguiéndose los factores de riesgo asociados al paciente (edad, comorbilidades o antecedentes de complicaciones gastrointestinales) y los factores que dependen del tipo de AINE administrado, así como de la dosis y duración del tratamiento.
Los efectos adversos aparecerán sobre distintos órganos diana: los más frecuentes suelen aparecer en el aparato digestivo produciendo gastropatía asociada a AINES, pero también pueden deteriorar otras funciones del organismo como la función renal.

¿Qué síntomas digestivos pueden producir los efectos adversos de los AINEs?

Se establece que hasta un 20% de los pacientes que toman AINE pueden sentir algunas molestias digestivas como pesadez, ardor o dolor en la región del estómago (también conocido como dispepsia).
Por otro lado un 15-30% de los pacientes pueden presentar erosiones en la mucosa del tubo digestivo, que en muchos casos no llegan a producir síntomas, y que sólo pueden diagnosticarse si en ese momento se realiza una gastroscopia. Estas erosiones suelen pasar desapercibidas sin trascendencia clínica y cicatrizan muy rápidamente al cesar el tratamiento.
Sin embargo, un porcentaje mucho menor, que se estima en un 2%, presenta una complicación clínicamente importante, como una verdadera úlcera en duodeno o estómago, una hemorragia o una perforación. Manifestándose como sangre en las heces(negra o roja) o dolor abdominal importante.
El consumo crónico de AINEs supone un riesgo hasta 5 veces mayor de aparición de hemorragia digestiva o perforación, respecto a la población general.

¿A qué son debidos los efectos adversos gastrointestinales?

Las prostaglandinas son unas moléculas que juegan un papel importante en la protección de la mucosa gástrica, pues limitan la secreción ácida gástrica y estimulan la formación de mucus. A su vez las prostaglandinas estimula la producción de las isoenzimas cicloxigenasa: la COX 1, que protege la mucosa gástrica, entre otras acciones; y COX 2, implicada en los procesos de dolor, inflamación y fiebre.
Los AINES dañan la mucosa gastroduodenal por dos mecanismos diferentes: de forma local alterando la integridad celular de la mucosa gástrica. De forma sistémica, reducen la síntesis de prostaglandinas inhibiendo la ciclooxigenasa, desprotegiendo la mucosa gástrica de manera sistémica.

¿Se presentan siempre los efectos adversos?

Estos efectos adversos se pueden presentar en hasta un 60 % de los pacientes con distintos grados de gravedad.
El daño superficial en la mucosa gastrointestinal de la mayoría de los pacientes tenderá a desaparecer y no siempre se traducirá en síntomas clínicos. No obstante, el riesgo no es igual para todas las personas ya que depende de la dosis, de la duración del tratamiento, de la utilización de otras medicaciones concomitantes. Tampoco todos los AINE tienen el mismo riesgo de producir estos efectos secundarios siendo el ibuprofeno uno de los agentes menos gastro-lesivos y recientemente se están incorporando nuevos fármacos diseñados para disminuir la posibilidad de que lesionen la mucosa digestiva.
Es muy importante resaltar que la aparición de estos efectos nocivos a nivel del tracto gastrointestinal puede producirse independientemente de cuál sea la vía de administración del fármaco (oral, inyectable o rectal) y que su toma por vía oral junto con alimentos o después de las comidas no protege de su aparición.

¿Qué factores aumentan el riesgo de presentar estas complicaciones?

Los factores predisponentes que aumentan el riesgo de estos efectos son: la edad mayor a 65 años, uso de anticoagulantes, antecedente de úlcera péptica complicada o no, enfermedad grave (ya sea cardiovascular, hepática, renal o metabólica como la diabetes), el tipo de AINE ya que hay algunos con mayor toxicidad que otros (indometacina), el uso concomitante de varios AINES (incluidos antiagregantes como AAS) y el tiempo prolongado y dosis elevada.

¿Cómo se puede prevenir la aparición de la gastropatía por AINES?

Evitar el consumo libre de AINEs excepto por prescripción de un facultativo.

El médico puede valorar: retirar el AINE y sustituirlo por otro tipo de fármaco, ó añadir al AINE un medicamento gastro-protector (omeprazol como inhibidor de la bomba de protones (IBP)) o bien usar un AINE selectivo menos lesivo para el tubo digestivo (coxib o inhibidor de la COX2), además de hacer una evaluación detallada de la necesidad del tratamiento en cada paciente y empleando la dosis mínima eficaz durante el menor tiempo posible.

El consumo de gastroprotectores se ha incrementado considerablemente en los últimos años y, si bien es cierto que existen numerosos pacientes en tratamiento con AINES que son un grupo farmacológico de elevada gastrolesividad, no siempre es necesaria la prescripción de gastroprotectores. Estos estarán indicados en los pacientes con mayor riesgo de sufrir gastrolesividad.

Ver: ¿Cuándo debo tomar omeprazol?

No parecen existir diferencias en cuanto a eficacia y seguridad entre los diferentes IBP, por ello, y dado que las interacciones son infrecuentes y de escasa significación clínica, la sustitución de omeprazol por otros IBP sólo estaría justificada en casos muy concretos.


María Hernández Carrasco

Médico residente, MFyC, Centro de Salud Arturo Eyries, Valladolid

REFERENCIAS:
• Burrull M et al. Antiinflamatorios no esteroides y protección gastrointestinal: ¿prescripción adecuada en atención primaria? Aten Prim 1996; 18(9): 507-10.
• Prevención de las lesiones gastrointestinales por AINES: utilización de antiulcerosos. Bol Ter Andal 1997; 13(2): 5-6/I.
• Lanas A, Martin-Mola E, Ponce J, Navarro F, Piqué J, Blanco F. Estrategia clínica para la prevención de los efectos adversos sobre el tracto digestivo de los antiinflamatorios no esteroideos. Gastroenterología y Hepatología. 2003; 26(8):485-502.
• Laporte JR et al. Upper gastrointestinal bleeding associated with the use of NSAIDs. Newer versus older agents. Drug Saf 2004; 27(6): 411-20

Revisado: julio 2016

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