Los cuidados paliativos

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Todos hemos oído hablar alguna vez de cuidados paliativos. En ocasiones, parece algo tabú o envuelto en la polémica. El objetivo de este post es difundir una serie de conocimientos básicos, consejos, recomendaciones y pequeños “trucos” accesibles a todo el mundo para conseguir mejorar la calidad de vida de estos pacientes.

¿Que son los cuidados paliativos?

“El conjunto de los cuidados activos dispensados a los pacientes por una enfermedad evolutiva en estado avanzado con el objetivo de garantizar al paciente y a su familia la mejor calidad de vida posible a través del control del dolor, de los síntomas y de los problemas psicológicos, sociales y espirituales”. Comisión de Sanidad de la UE. 2003.

¿Qué es una enfermedad terminal?

Es una enfermedad caracterizada por los siguientes hechos:

  • Enfermedad avanzada, progresiva e incurable.
  • Falta de posibilidades razonables de respuesta al tratamiento específico.
  • Numerosos problemas o síntomas intensos, múltiples, multifactoriales y cambiantes.
  • Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia, explícita o no, de la muerte.

Es en estos casos cuando a un paciente solamente podemos ofrecerles cuidados paliativos.

 

¿Cómo podemos ayudar?

Todas las personas a lo largo de su vida han vivido o vivirán con una persona que padece una enfermedad terminal. El período al final de la vida es diferente para cada persona. Las señales y síntomas que las personas presentan varían a medida que su enfermedad continúa, y cada persona tiene unas necesidades únicas de información y de apoyo. Cuando la familia o el personal sanitario cuidan del enfermo, no sólo le ayudan a afrontar los problemas físicos que le impiden satisfacer sus necesidades básicas (alimentación, higiene, hidratación, sueño, etc.) sino que consiguen que mejore su calidad de vida y bienestar.

Cuidados de la piel:

Pequeñas alteraciones en la textura y resistencia de la piel son fundamentales a la hora de aumentar el riesgo de aparición de determinadas alteraciones de la misma, como el picor por una piel seca, hasta problemas más serios y difíciles de tratar como pueden ser las úlceras por presión.

Recomendaciones:

  • Disminuir la presión en las zonas de más riesgo de aparición y hacer cambios de postura frecuentes.
  • Cuidar y mantener la higiene de la piel:
    • Limpia, seca e hidratada. Utilizar jabón neutro. La humedad favorece la maceración de la piel.
    • Utilizar empapadores entre el colchón y el paciente.
    • Evitar las arrugas en la sábana.
    • Realizar un masaje suave que favorece la circulación y la relajación.
    • Valorar periódicamente las zonas de prominencias óseas.
    • Ante cambios avisar al personal sanitario.

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Cuidados de la boca: Los problemas bucales suponen un malestar frecuente e importante y en muchas ocasiones puede afectar a la familia, ya que genera problemas y dificultades a la hora de alimentarse y de comunicarse.

Recomendaciones:

  • Cepillado de los dientes y lengua detrás de cada comida, empleando un dentífrico y cepillo suave para evitar la irritación o lesión de la mucosa. En caso de debilidad puede emplearse un cepillo eléctrico o torunda para la higiene diaria.
  • Utilizar cremas labiales o hidratantes en los labios. Es preferible no emplear vaselina, ya que suele incrementar la sequedad.
  • Un problema frecuente en estos pacientes es la boca seca que puede aliviarse ofreciéndole líquidos a pequeños sorbos, realizando enjuagues, masticando chicles sin azúcar, tomando helados, etc. Una buena opción son los cubitos de zumo de piña helados que estimulan la salivación y refrescan e hidratan al mismo tiempo. Siempre es recomendable consultar previamente con el equipo sanitario para valorar este problema y que nos ofrezca la mejor solución en cada caso.

 

Alimentación, Hidratación y ritmo intestinal: Es frecuente que aparezca anorexia o falta de apetito. NO NECESITA LA MISMA CANTIDAD DE ALIMENTO. Las necesidades irán disminuyendo progresivamente.

Recomendaciones:

  • Respetar sus apetencias y adaptarse a su horario en la medida de lo posible. Siempre que se pueda es preferible comer en familia.
  • Proponer platos pequeños y cantidades reducidas.
  • Utilizar comida triturada o con salsas.
  • Evitar olores fuertes.
  • Ofrecer zumos, leche, gelatinas y otros líquidos aparte del agua.

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Debido a múltiples causas es común el estreñimiento. Puede ser un proceso doloroso y estresante. Las recomendaciones en este sentido son:

  • No hacer esperar al paciente.
  • Si pide ir al baño facilitárselo en ese momento promoviendo siempre un sentimiento de intimidad en la medida de lo posible.
  • Estimular la ingesta de líquidos y la movilización.
  • Si son más de 3 días comentar con el equipo médico.
  • Cuando aparezca incontinencia hay que extremar las medidas de higiene y protección.

Actividad física:

En el paciente en cuidados paliativos suele existir una pérdida progresiva de autonomía que es irreversible, aunque es importante no minusvalorar sus capacidades y estimularle a que realice las actividades que pueda. Suele ser muy útil el material ortopédico como sillas de ruedas, andadores para prolongar la independencia del paciente el mayor tiempo posible. Es un proceso de CONSTANTE ADAPTACIÓN Y CAMBIO.

Sueño:

Conseguir una buena calidad del sueño es importante porque ayuda al paciente a recuperarse del cansancio. En esta etapa de la enfermedad es muy común que existan alteraciones del sueño. Para favorecer un sueño reparador hay que favorecer un ambiente tranquilo, pudiendo utilizar música relajante, ofrecer bebidas calientes que ayuden a conciliar el sueño. Siempre es muy importante que exista una buena comunicación entre la familia y el paciente para que él tenga una sensación de compañía y seguridad que le permitan descansar lo mejor posible.

 

Apoyo emocional y espiritual:

El apoyo emocional y el apoyo a los valores espirituales del paciente en cuidados paliativos es básico para aumentar el confort y la calidad de vida en los últimos días de vida. Hay que tener en cuenta que cada persona tiene unas necesidades individuales y que no hay nadie mas indicado para identificarlas que sus seres queridos. Existen una serie de preocupaciones comunes como son: El miedo al abandono, el temor a ser una carga y la pérdida de dignidad y de control sobre la situación. Muchas veces es suficiente con acompañar y permitir que exprese sus miedos y temores. Hay que permitir que se exprese con libertad. También es muy importante asegurar que se cumplirán sus voluntades y respetar su privacidad. En cuanto a cuestiones religiosas hay que apoyar sus creencias y permitir que las exprese con libertad.


Gonzalo Fermoso Álvarez
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, C.S. Alta Sanabria

Revisado: junio 2016

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