Gota: cuando el ácido úrico ataca

gota

 

¿Qué es la gota?

La gota es una enfermedad reumática consistente en una inflamación articular muy dolorosa producida por el acúmulo de depósitos de cristales de ácido úrico en las articulaciones y otros tejidos periarticulares.

¿Por qué se produce la gota?

La concentración alta de ácido úrico en la sangre se conoce como hiperuricemia. La mayoría de las personas con hiperuricemia no presentan gota.

Sin embargo el mantenimiento de concentraciones altas de ácido úrico hace que se formen en el cuerpo cristales en cantidades excesivas y si la hiperuricemia no se corrige su depósito continúa, de manera que con el paso del tiempo la carga total de cristales en cada articulación aumenta. Suele existir un defecto genético y un factor hereditario en los pacientes que presentan gota de forma que no pueden metabolizar el acido úrico.

¿A quién afecta?

La gota es de cuatro a seis veces más frecuente en hombres que en mujeres. La enfermedad se presenta típicamente durante la edad media de la vida, es infrecuente antes de los 30 años, y muestra una relación creciente con la edad. Las mujeres raramente presentan ataques de artritis gotosa antes de la menopausia.

Afecta a alrededor del 1-2 % de la población adulta en países desarrollados, siendo la forma más común de artritis inflamatoria en hombres mayores de 40 años.

 

¿Cómo se presenta?

El depósito de cristales de acido úrico dentro de las articulaciones tienen capacidad de desencadenar episodios de inflamación, súbitos y frecuentemente intensos que ocasionan los ataques de gota.

El prototipo del paciente que sufre un primer episodio de gota corresponde al de un varón de entre 40 y 50 años de edad que siente dolor articular, generalmente en el pie y camina con dificultad. Es obeso y suele tener antecedentes de cálculos renales, hipertensión y diabetes, aficionado a la buena comida y con consumo habitual de alcohol.

 

¿Qué síntomas presenta?

Generalmente un ataque agudo de gota se presenta como un dolor frecuentemente en sólo una articulación de inicio nocturno, y puede ser tan intenso que el paciente no tolera ni el peso de las sábanas pudiendo ocasionar a veces fiebre e incapacidad para mover la articulación. Usualmente comienza en el primer dedo (gordo) del pie (podagra), se hincha y la piel se enrojece por el calor que provoca la inflamación, pero también puede afectar a otras articulaciones como codos, rodillas etc.

 La duración de la crisis es, por lo general, de tres a seis días, pero si no se trata adecuadamente, puede ser de hasta una o dos semanas.

¿Cómo evoluciona la enfermedad?

La gota aguda no tratada o tratada inadecuadamente puede evolucionar a gota crónica, que se caracteriza por inflamación y destrucción articular, dolor persistente y formación de tofos (acúmulos de ácido úrico en tejidos blandos) y articulaciones deformadas, así como la aparición de litiasis úrica y nefropatía crónica. Conforme transcurre el tiempo, estos periodos críticos son más frecuentes, lo que conlleva a la destrucción de las articulaciones y, finalmente, a la invalidez.

 

¿Cómo se diagnostica la gota?

El diagnóstico de gota es esencialmente clínico. Nuestro médico preguntará acerca de los síntomas, antecedentes personales y antecedentes familiares de la gota casi siempre presentes. Para establecer el diagnóstico el médico solicitará una analítica para comprobar niveles altos de ácido úrico y si tiene dudas puede tomar una muestra de líquido de una articulación inflamada para ver si hay cristales de los que se asocian con la gota.

¿Existe tratamiento para la gota?

Es una enfermedad tratable al ser el depósito de cristales de urato totalmente reversible. El tratamiento en general deber ser indefinido ya que si una vez disueltos los cristales se deja subir de nuevo los niveles de ácido úrico se formarán nuevos cristales y la gota reaparecerá, la frecuencia de los episodios de artritis y el número de articulaciones afectadas cada vez será mayor.

El objetivo del tratamiento es aliviar rápidamente el dolor y la discapacidad. La resolución de los síntomas es más rápida y completa cuanto antes se empiece el tratamiento. Si usted tiene un ataque de gota, cuanto antes empiece el tratamiento más rápidamente se aliviará.

¿En qué consiste el tratamiento?

Los médicos usan diferentes tipos de medicamentos para tratar un ataque agudo de gota que incluyen:

  • Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides potentes como la indometacina (AINE) para tratar las crisis.
  • El reposo y el frío local también le harán sentirse mejor.

Es necesario tratar también la hiperuricemia una vez pasado el ataque agudo de gota a través de medicamentos que reducen la concentración de ácido úrico en la sangre como el alopurinol . Se recomienda esperar dos semanas tras una crisis gotosa antes de iniciar el tratamiento hipouricemiante.

 

¿Qué pueden hacer las personas que padecen de gota para mantenerse sanas?

 

Algunas medidas que las personas pueden hacer para mantenerse sanas son:

  • Mantener una dieta saludable y balanceada. Evitar los alimentos que son ricos en purinas y tomar bastante agua. Enlace alimentos con acido úrico
  • Hacer ejercicio regularmente y mantener un peso saludable. Con cuidado ya que la pérdida de peso rápida y extrema puede aumentar la concentración de ácido úrico en la sangre.
  • Tomar los medicamentos como se los ordenó el médico.
  • Decir al médico todos los medicamentos y vitaminas que están tomando, porque algunos medicamentos elevan el acido úrico.
  • Tomar abundante agua.

María Hernández Carrasco
Médico residente, MFyC, Centro de Salud Arturo Eyries, Valladolid

REFERENCIAS:

Revisado: mayo 2016

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